Un empresario que recaudó fondos para la campaña de reelección del presidente Barack Obama presionó para que la empresa de energía solar Solyndra recibiera un polémico préstamo del Gobierno de EE.UU., según documentos divulgados hoy.

Según correos electrónicos entregados este viernes al Congreso, que investiga el asunto, Steve Spinner, que ayudó a recaudar fondos para la campaña electoral de Obama, intercedió para que la empresa californiana, actualmente en quiebra, recibiera un préstamo de 528 millones de dólares en 2009.

En total, el Departamento de Energía otorgó una garantía de préstamo a Solyndra de hasta 535 millones de dólares, aunque la empresa, con sede en Fremont (California), utilizó 528 millones.

Spinner trabajaba además como asesor del Departamento de Energía, que facilitó la garantía de préstamo para Solyndra, una fabricante de paneles solares.

Según los nuevos documentos, aparentemente Spinner estuvo involucrado en la obtención del préstamo mucho más de lo que hasta ahora ha reconocido la Administración Obama.

Parte del problema, según observadores, es que Spinner, asesor entre abril de 2009 y septiembre de 2010, en principio se había recusado por escrito del asunto porque su esposa, Allison Berry, trabajaba para la firma legal que representó a Solyndra.

Sin embargo, continuó su participación activa en el trámite del préstamo para la compañía.

Los correos electrónicos demuestran que Spinner ayudó en la organización de un viaje del vicepresidente Joseph Biden en septiembre de 2009 para un evento en la sede de Solyndra. Al final, Biden sólo participó vía satélite.

Spinner, fundador de una empresa de productos deportivos, presionó para que el préstamo fuese concedido antes de ese viaje y, de hecho, Solyndra lo anunció durante ese evento.

Solyndra, que fue la primera empresa de energía renovable en recibir una garantía de préstamo federal con bajas tasas de interés dentro de un controvertido programa de estímulo económico, se declaró en bancarrota a principios de mes y despidió a 1.100 empleados.

El asunto ha dado argumentos a los republicanos, férreos críticos de la agenda energética de la Casa Blanca.

El presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, Fred Upton, y el vicepresidente del subcomité de Supervisión, Cliff Stearns, ambos republicanos, calificaron de "preocupante" los supuestos vínculos desvelados en los documentos de hoy.

"Tras ocho meses de evasivas por parte de esta Administración, ahora finalmente nos enteramos de una de las razones por las que luchó contra nuestra investigación a cada paso", dijeron ambos legisladores en un comunicado conjunto.

Los documentos enviados hoy por la Casa Blanca al Congreso "retratan una relación cercana preocupante entre el estrecho círculo del Ala Oeste del presidente Obama, los donantes de su campaña, y acaudalados inversionistas que engendraron el lío de Solyndra", se quejaron.

Agregaron que esta semana, Obama afirmó que Solyndra se sometió al proceso regular de revisión para el préstamo y que la gente lo consideró un buen asunto.

"Los hechos demuestran lo contrario, pero si Solyndra es prueba del proceso de revisión regular de Obama, entonces tenemos problemas sustanciales y los contribuyentes podrían tener que asumir" la pérdida de "miles de millones de dólares", puntualizaron.

El subcomité tiene previsto realizar el próximo 14 de octubre una audiencia sobre el préstamo a Solyndra, que se ha convertido en una piedra en el zapato para el Gobierno de Obama.