El presidente de Haití, Michel Martelly, inauguró hoy ante la Reina Sofía de España los trabajos de construcción de una planta de tratamiento de aguas negras que permitirá depurar, junto a otra ya construida, los residuos fecales de los campamentos de desplazados del terremoto de 2010.

Cerca de 600.000 personas viven bajo lonas y precarias tiendas de campaña distribuidas por Puerto Príncipe desde que en enero del pasado año un devastador terremoto azotó la capital haitiana y otras ciudades próximas, donde causó 300.000 muertos.

El proyecto financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) con un coste de 1,9 millones de dólares servirá para tratar también aguas residuales de los hospitales habilitados para dar asistencia a los afectados de la epidemia de cólera que sufre Haití y que ha matado a más de 6.000 personas en algo menos de un año.

El sistema de depuración permite dejar las agua libre de bacteria en un 90% antes de su vertido al Mar.

La Reina destacó que la planta, situada en Titanyen, a las afueras de Puerto Príncipe, es "una pieza esencial y muy simbólica de la acción de España en Haití" y subrayó la "importante contribución en la lucha contra el cólera" que representa.

En creole, idioma oficial de la nación caribeña, Doña Sofía dijo que este trabajo demuestra que los dos países han sido capaces de actuar unidos en favor del desarrollo de Haití.

El presidente haitiano anunció que ha promulgado un decreto que declara de utilidad pública los terrenos donde se construye la instalación que habían sido reclamados por un grupo de familias haitianas, lo que había paralizado el proyecto cuando ya estaba muy avanzada su construcción.

Los trabajos se retomarán de manera inmediata y la planta podría estar en pleno funcionamiento dentro de cinco o seis meses, si se cumplen las previsiones, indicó a Efe una fuente de la Aecid.

Martelly señaló que la inauguración del recinto es una muestra de que "el nuevo Haití renace" y su construcción prueba que el país está avanzando hacia una nueva era de mayor progreso y bienestar.

El mandatario haitiano destacó valores como el trabajo, la convicción y la honestidad que caracterizan el proyecto que defiende para Haití e inscribió en ese contexto la nueva instalación depuradora.

"Nuestros valores son el motor del cambio que Haití necesita", apostilló.