El mercado de petróleo registró esta semana una alta volatilidad, arrastrado por los convulsos mercados financieros y la delicada situación provocada por la bajada de calificación de la deuda soberana de España e Italia.

Pese a ello, en los últimos días, los precios del crudo se han recuperado debido a unas cifras de empleo mejor de lo esperadas en septiembre en EEUU.

Al mismo tiempo, persiste el temor a una nueva recesión de la economía mundial, que había frenado el ímpetu de la cotización del oro negro en los mercados internacionales.

A las amonestaciones de la Reserva Federal de EEUU sobre una contracción se han unido datos desalentadores de China y Europa, donde la crisis por la deuda soberana, sobre todo en Grecia, ha desatado un miedo generalizado a un colapso de bancos europeos involucrados en ese país.

Como no podía ser de otra forma, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) tiene la mirada puesta en los movimientos de la economía mundial y su impacto en los precios del oro negro.

Al contrario de otras variedades, la cesta de doce calidades de este cartel cerró el jueves a 101,63 dólares, frente a los 103,07 dólares de hace una semana.

Las previsiones de bombeo de la OPEP son de 29,7 millones de barriles por día (mb/d) y de fuera de ella, de otros 58,9 mb/d para 2011, según la consultora británica KBC.

De cumplirse estos pronósticos, los 88,6 mb/d de media en 2011 supondrían un aumento de 500.000 b/d para la OPEP y otros 1,3 mb/d para el resto de productores, frente al año anterior.

A su vez, el Brent, de referencia en Europa, cerró septiembre a 102,76 dólares por barril y el viernes se apreció un 0,14 % en el mercado de futuros de Londres, frente al día anterior, hasta los 105,88 dólares, animado por los buenos datos de empleo en EEUU.

La consultora especializad KBC no descarta que el Brent toque fondo en octubre en torno a los 90 dólares, entre otras razones, por problemas de suministro como los procedentes de refinerías libias.

Tras varios meses con una producción rayana en cero, el suministro de petróleo libio ha comenzado a gotear, aunque dista aún mucho de alcanzar los 1,6 mb/d de los tiempos anteriores al conflicto bélico que vive el país desde febrero pasado.

Por otra parte, el petróleo de Texas subió el viernes un 0,47 % y cerró en 82,98 dólares por barril, también impulsado por los positivos datos de empleo en EEUU, aunque frenó su avance en la recta final de la jornada después de que la agencia Fitch rebajase la calificación de la deuda soberana de España e Italia.

Al final de la última sesión de la semana en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex) los contratos de futuros del Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entregar en noviembre, los de más próximo vencimiento, habían sumado 0,39 dólares al precio de cierre anterior.

De esta manera, el crudo registró un avance semanal del 4,77 % motivado en particular por la fuerte subida del miércoles, cuando se elevó 5,3 %, su mayor incremento porcentual desde abril, y cerró a 79,68 dólares por barril después de que las reservas de crudo de EEUU se redujeran más de lo que habían pronosticado los analistas.

El Texas llegó a desplomarse esta semana hasta los 74,95 dólares, su valor más bajo en más de un año, ante el temor de un colapso por la crisis de la deuda soberana en Europa y no se recuperó hasta que el Banco Central Europeo (BCE) prometió inyectar liquidez ilimitada para evitar un desastre financiero en el Viejo Continente.