El candidato presidencial republicano Mitt Romney dijo el viernes que los líderes gubernamentales deben aspirar a un siglo de dominio estadounidense, describió las propuestas para fortalecer el poderío militar y al mismo tiempo rechazó las instituciones multinacionales como las Naciones Unidas cuando sea necesario.

En el décimo aniversario de la guerra de Afganistán, el ex gobernador de Massachusetts prometió igualmente revisar por completo con los mandos militares la situación de las fuerzas armadas en ese conflicto asiático, aunque sin aclarar el rumbo que imprimirá a una contienda bélica cada vez más impopular, incluso entre los conservadores.

Además, condenó la política de aislamiento respaldada por los activistas del Tea Party.

"Este es el momento de Estados Unidos. Deberíamos abrazar el desafío, no rehuirlo, ni refugiarnos en el aislacionismo, ni ondear la bandera blanca de la rendición, ni ceder ante quienes sostienen que ha pasado el momento de Estados Unidos. Es una completa imbecilidad", dijo Romney a los cadetes e invitados de la academia militar de Carolina del Sur, The Citadel.

El primer discurso de Romney sobre política exterior como candidato fue un alarde de fuerza para encabezar la liza republicana por la Casa Blanca. Algunos republicanos se muestran renuentes a respaldarlo, aunque Romney ha vuelto a ocupar su sitial de abanderado en los sondeos de opinión tras los recientes tropiezos del gobernador de Texas Rick Perry y el anuncio del gobernador de Nueva Jersey Chris Christie de que no se postulará.

La política exterior descrita el viernes por Romney podría ser criticada por el ala libertaria de su partido, aunque intenta compensar una de las mayores lagunas, según algunos, de su carrera. Aunque fue misionero mormón en Francia hace más de cuatro décadas, su experiencia extranjera es limitada, además de pasar la mayor parte de su vida en el mundo de los negocios, según insiste en cada mitin.

"Este siglo debe ser el siglo de Estados Unidos. Es un siglo estadounidense, Estados Unidos tiene la economía más sólida del mundo y el mayor poderío militar", insistió Romney. "Dios no creó este país para ser una nación de seguidores. Estados Unidos no está destinado a ser una de varias potencias globales en situación de igualdad. Estados Unidos debe encabezar el mundo, o lo harán otros".

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Peoples colaboró desde Nueva Hampshire.