La Secretaría del Interior y Población de Honduras informó hoy la prohibición del ingreso a los menores de quince años al concierto del cantante Ricky Martin, previsto para el próximo 16 de octubre, por su "contenido erótico".

La ordenanza fue emitida después de que el presidente hondureño, Porfirio Lobo, intervino y ordenó el jueves desde Estados Unidos, donde cumplía una visita oficial, la celebración del concierto, lo que rechazan grupos evangélicos.

El Gobierno ha indicado que prohibir el evento sería "un acto de intolerancia altamente censurable".

El Comité de Censura de la Secretaría del Interior y Población resolvió que no se permitirá el ingreso al espectáculo musical a los menores de quince años por "el contenido erótico del show".

El director del Régimen Departamental de la Secretaría del Interior y Población, Alberto Espinal, dijo a los periodistas que a Martin no se le ha pretendido negar su presentación a Honduras, ni se le ha cuestionado su vida privada.

Explicó, que solamente se ha analizado "el show" del artista, que se enmarca en una gira internacional bajo el nombre Música + Alma y Sexo (MAS), lo que ha resultado chocante para algunos sectores como la Confraternidad Evangélica de Honduras, que expresó su oposición en una carta dirigida al ministro del Interior, Áfrico Madrid.

Según Espinal, la prohibición al polémico concierto de Martin a menores de quince años es "para cuidar la salud mental de la juventud de Honduras", aunque en el país con frecuencia se presentan grupos musicales que promueven el sexo, la violencia o que hacen apología al narcotráfico, sin ser censurados por las autoridades.

El concierto de Martin, a favor de una fundación para niños, ha sido cuestionado por los evangélicos, que consideran que no es un ejemplo para la familia, aunque dicen que no critican la preferencia sexual del artista.

Martin, de 39 años, vive con sus hijos gemelos, Valentino y Matteo, concebidos a través de inseminación artificial en un vientre de alquiler, y con su pareja.

Algunos medios locales han criticado el hecho de que hasta el presidente Lobo haya tenido que intervenir por un concierto musical, sobre el que algunos hondureños han llegado a extremos xenófobos en un país cuyo Gobierno promueve el respeto a los derechos humanos y condena cualquier tipo de discriminación.

La ministra de Justicia y Derechos Humanos, Ana Pineda, dijo el jueves a un canal de la televisión local que "Ricky Martin podrá ingresar a Honduras, ya que es un embajador del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)".

Agregó que fue el propio mandatario hondureño quien ordenó desde EE.UU. que se celebre el recital de Martin, quien aceptó públicamente su homosexualidad en 2010.

"La posición oficial del Gobierno ha sido de respeto a los derechos humanos" y negar la actuación del astro boricua en Honduras "sería un acto de intolerancia y un acto homofóbico altamente censurable", aseveró la ministra, según informaron medios locales.