La agencia de medición de riesgo Moody's ha rebajado las calificaciones de deuda y de depósitos de 12 instituciones financieras del Reino Unido, entre ellas el Santander UK, el Lloyds y el Royal Bank of Scotland (RBS).

En un comunicado divulgado hoy, Moody's Investors Service señala, no obstante, que este descenso no refleja un deterioro de la fortaleza financiera del sistema bancario del Reino Unido.

Moody's, que ha tomado esta medida tras concluir una revisión de del apoyo sistemático del Gobierno británico a estas instituciones, considera que el Ejecutivo puede seguir facilitando algún tipo de respaldo a importantes entidades financieras.

Así, Moody's descendió una nota al Lloyds TSB (de Aa3 a A1), al Santander UK (de Aa3 a A1), el Banco Co-Operative (de A2 a A3); dos notas al RBS (de Aa3 a A2) y a la Nationwide Building Society (de Aa3 a A2); y también ha rebajado las calificaciones de otras siete pequeñas entidades de crédito hipotecario.

En cambio, la calificación del banco Clydesdale quedó confirmado en A2, con una perspectiva negativa.

Según la nota de Moody's, es más probable en este momento que el Gobierno permita el fracaso de las pequeñas instituciones si es que se encuentran en serias dificultades financieras.

La agencia considera que las declaraciones y medidas tomadas por el Gobierno han reducido considerablemente -a mediano y largo plazo- un previsible apoyo a las instituciones, si bien estima que las autoridades seguirán aportando algún respaldo a las más importantes.

Además, la agencia ha asignado la perspectiva negativa a la deuda y los depósitos de los bancos.

El ministro británico de Economía, George Osborne, declaró hoy a la BBC que Moody's ha tomado esta decisión porque está viendo que el Gobierno se inclina por evitar garantizar a los grandes bancos.

No obstante, Osborne consideró que los bancos británicos "están bien capitalizados, tienen liquidez y no están experimentando el tipo de problemas que tienen algunos de los bancos de la zona del euro en este momento".

Moody's dio a conocer su comunicado después de que el Banco de Inglaterra aumentase ayer en 75.000 millones de libras (86.000 millones de euros) su programa de emisión de dinero para reactivar la economía, hasta un total 275.000 millones de libras (315.000 millones de euros).

Esta es la primera vez que la entidad emisora británica modifica la dotación de su programa de estímulo económico, conocido como "alivio cuantitativo", desde noviembre de 2009, entre temores de que el Reino Unido caiga en una segunda recesión.

La prensa británica señala hoy que hay nerviosismo por la posibilidad de que el Gobierno tenga que inyectar más capital en el Royal Bank of Scotland (RBS) como parte de un esfuerzo europeo por recapitalizar el sistema bancario del continente.

El RBS fue la institución rescatada en 2008 durante la crisis bancaria.