Eva Longoria apoya el documental sobre niños campesinos "The Harvest" (La cosecha) no sólo por sus orígenes latinos sino porque desea saber de dónde provienen sus alimentos y responsabilizarse al respecto.

En Estados Unidos el trabajo en los campos de cosecha suele ser realizado por inmigrantes o ciudadanos de origen latinoamericano, pero el interés de Longoria en el tema no surgió por esto, sino por los niños que crecen en los sembradíos.

"Soy mexicoamericana de novena generación. Tenemos ranchos en Texas, pero no tienes que ser así para sentir compasión", dijo la actriz el jueves en una entrevista con The Associated Press. "Como alimentos y soy un ser responsable y si uno es responsable, tiene que saber de dónde vienen sus alimentos".

El 25% de los alimentos que comemos son cosechados por niños, indicó Longoria desde el set de "Desperate Housewives", en Los Angeles, donde graba la última temporada de la exitosa serie televisiva.

"Tienes que estar al tanto de las prácticas que se usan para cosechar los alimentos que consumimos", indicó la actriz, quien como productora ejecutiva dijo haber recaudado casi un millón de dólares para la cinta, que sale a la venta el martes. "He estado involucrada abogando por los trabajadores del campo ... pero hasta hace poco no sabía que había tantos niños trabajando legalmente en el campo".

Dirigido por U. Roberto Romano, "The Harvest" narra la historia de los pequeños Zulema López, Víctor Huapilla y Perla Sánchez, quienes trabajan en campos de Florida, Michigan y Texas para ayudar a sus padres.

En el documental de una hora y 15 minutos, López, de 12 años, cuenta que comenzó a trabajar tan pequeña que no recuerda cuándo fue su primer día. También cuenta que cosechando cebollas en Texas, desde las cinco de la mañana hasta las cinco de la tarde, ganó 64 dólares por semana.

Cada año más de 400.000 niños trabajan en los campos de Estados Unidos, mientras que una familia de inmigrantes promedio gana menos de 17.500 dólares al año, de acuerdo con el documental.

Los niños campesinos laboran bajo un sol inclemente o un frío paralizante y corren los mismos peligros y carencias que cualquier otro trabajador, muestra el filme.

López, por ejemplo, dice que una vez se echó tierra sobre una herida para que dejara de sangrar, mientras que Huapilla dice que tiene que lavarse las manos y brazos con lejía después de cosechar tomates, pues el jabón no le quita la suciedad.

La educación de los menores, que podría sacarlos de la pobreza, se ve interrumpida cada vez que la cosecha o la siembra termina y las familias deben viajar a otro lugar en busca de trabajo.

"A veces me canso y le digo a mamá, 'Ya no voy a hacer esto', y paro de trabajar y me encierro en la camioneta por horas y pienso, 'No debería de hacer esto, debo de parar y hacer mi tarea escolar''', dice López en el documental. "Creo que estoy atrasada, creo que ni siquiera voy a llegar a la secundaria".

El filme ha sido exhibido a legisladores para "ponerle un rostro" a una propuesta de ley que busca elevar de 12 a 14 años la edad mínima requerida para trabajar como jornalero. También busca crear penas para las infracciones laborales contra jornaleros menores de edad y reduciría la cantidad mínima de pesticida a las que estos pueden ser expuestos.

"Queremos usar el filme para cambiar las políticas. Estamos tratando de pasar esta iniciativa de ley que ya ha sido presentada seis veces", agregó Longoria. "Los niños no deberían tener que escoger entre la escuela y el trabajo".

La propuesta de la congresista Lucille Roybal-Allard se encuentra en el subcomité de Protecciones Laborales de la cámara baja.

"Es una situación muy difícil (la de los niños campesinos), por eso queremos que estén en las escuelas", dijo la actriz.

La escena más desgarradora para Longoria es una en que López dice, "Ni siquiera pienso en tener sueños", tal vez sólo metas, y que cree que va a trabajar en el campo toda su vida.

"Eso te rompe el corazón", dijo la estrella. "Su abuela trabaja en el campo, su mamá trabaja en el campo y ella siente que no tiene salida. No se ve fuera de allí".

Pero otros niños sí han dejado de trabajar en el campo y sobresalido, narra el final de "The Harvest", mencionando los casos excepcionales del astronauta José Hernández, la presidenta y directora ejecutiva de California Community Foundation Antonia Hernández y el neurocirujano Alfredo Quiñones Hinojosa.

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En Internet:

www.theharvestfilm.com