La I Cumbre Mundial de Juventud Afrodescendiente concluyó hoy en Costa Rica con un llamado a los Gobiernos para que formulen políticas públicas dirigidas al desarrollo de esta población y la erradicación del racismo.

En una declaración final, la cumbre exigió a los Estados "otorgar recursos técnicos-financieros para la efectiva implementación de políticas públicas y acciones afirmativas que contribuyan al desarrollo integral con identidad de las jóvenes afrodescendientes".

Al evento, que comenzó el pasado miércoles enmarcado en el Año Internacional de los Afrodescendientes, asistieron cerca de 150 jóvenes activistas procedentes de unos 40 países de América, el Caribe, Europa y África.

La declaración también exhortó a "los Gobiernos, a la comunidad internacional y al movimiento afrodescendiente a diseñar e implementar estrategias adecuadas a las necesidades y demandas de las y los jóvenes afrodescendientes en todas las agendas y espacios de reivindicación de sus derechos".

Además, condenó "el estado de vulnerabilidad sufrido por las y los jóvenes afrodescendientes, producido por el racismo histórico, la exclusión, la discriminación racial y las desigualdades estructurales e institucionalizadas".

Los jóvenes afirmaron que la discriminación se ha traducido en la "ausencia de un proyecto de vida digna, desarrollo y seguridad humana", lo cual se ha transformado en un "cotidiano de violencia y violaciones silenciosas y sistemáticas de los derechos humanos".

La cumbre, en la que participaron mayoritariamente líderes de organizaciones no gubernamentales, contó con mesas redondas, conferencias magistrales y debates acerca de temas relacionados con los derechos humanos de los afrodescendientes.

La organización del encuentro mundial contó con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Fondo de las Naciones Unidas para la Población, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el Gobierno de Costa Rica y empresas privadas.

En agosto pasado se celebró en Honduras la I Cumbre Mundial de Afrodescendientes, en la que participaron más de 800 delegados de 30 países y concluyó con la petición de un Foro Permanente en las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea.