Cientos de manifestantes se enfrentaron hoy con las fuerzas de seguridad en la capital del reino de Baréin tras el funeral de un adolescente de 16 años que murió en la noche de ayer por disparos de la policía en una protesta.

Las exequias del joven se llevaron a cabo en la aldea de Abu Sabea, ubicada en el norte de Manama.

Los enfrentamientos estallaron poco después del funeral, cuando los participantes en el entierro intentaron marchar hacia Manama, y cientos de ellos se vieron envueltos en los disturbios a lo largo de la autopista de Budiya.

Un número indeterminado de personas resultó herida y detenida, según pudo constatar Efe.

Según fuentes de la oposición bareiní, más de 40 personas, incluidas mujeres, niños y dos trabajadores del sudeste asiático, han sido asesinados por la policía desde el pasado 14 de febrero.

Esos enfrentamientos se producen un día después de que 33 personas fueran sentenciadas a penas de cárcel en Baréin por intento de asesinato, secuestro y por participar en las protestas que estallaron el pasado febrero, lo que eleva a 208 la cifra de condenados en los últimos 13 días.

En esta revuelta, más de mil personas, la mayoría chiíes, han sido detenidas. Entre los casos más polémicos, se encuentra la condena a cadena perpetua de ocho opositores, clérigos chiíes y activistas de derechos humanos por intentar hacer caer al régimen.

Baréin es un pequeño reino en el que el 70 por ciento de la población es de confesión chií, pero está gobernado por una monarquía suní.