La agencia de calificación de riesgos Fitch degradó el viernes la calidad de la deuda soberana de Italia y España, e indicó que la perspectiva a largo plazo para ambos países es negativa debido al lento crecimiento y a la elevada deuda regional.

Por otro lado, Fitch también informó que mantenía en observación la clasificación de la deuda de Portugal para un posible descenso, decisión que tomará a fin de año. El país fue el tercer miembro más reciente de la eurozona en recibir un paquete internacional de rescate después de Grecia e Irlanda.

Los reportes representan un golpe a las esperanzas de Europa de contener la crisis deudora en el continente. Italia y España tienen la tercera y cuarta economías más grandes de la eurozona, respectivamente, y su rescate se considera demasiado oneroso.

En su informe sobre Italia, Fitch dijo que degradaba la deuda de AA- a A+ debido al elevado endeudamiento público, la falta de crecimiento y la solución "políticamente técnica y compleja" necesaria para resolver los males financieros del país y recuperar la confianza de los inversores.

Aunque reconoció que las recientes medidas de austeridad adoptadas por Italia han mejorado su situación, "la titubeante respuesta inicial por parte del gobierno italiano ante la proliferación del contagio minó igualmente la confianza del mercado en su capacidad para conducir a Italia a través de la crisis de la eurozona", dijo Fitch.

La medida llega después de que la agencia Moody's Investors Service degradó el martes los bonos italianos a "A2" con una perspectiva negativa a partir de "Aa2". El 19 de septiembre, Standard & Poor's redujo un peldaño la calidad de la deuda soberana a corto y largo plazo, quedando a cinco de la categoría de bono basura.

El crecimiento en Italia se ve constreñido por la elevada deuda pública, los altos impuestos, el ineficiente sector público, los aranceles competitivos, un mercado laboral inflexible y la notoria división entre el próspero norte y el sur pobre, afirmó Fitch en una advertencia en la que dice es necesaria una reforma económica "más radical y sostenida" para evitar que Italia se aleje aún más de otras naciones europeas más estables.

El sistema bancario italiano ha resistido hasta ahora, pero el reciente encarecimiento del dinero "presionará aún más una rentabilidad ya de por sí bajo presión", señaló Fitch.

Pese a la reducción, la agencia dijo que el perfil crediticio soberano de Italia sigue siendo "relativamente fuerte" y que su situación presupuestaria se compara favorablemente con otros países europeos.

Fitch redujo además el viernes la calidad crediticia de la deuda española dos peldaños, de AA+ a AA-, debido a los crecientes riesgos de la crisis financiera de la eurozona, así como la elevada deuda en gobiernos regionales y las debilitadas perspectivas de crecimiento.

Al igual que Italia, Fitch mantuvo unas perspectivas negativas en el caso de España, aunque espera que el país siga siendo solvente. Agregó que la austeridad presupuestaria para reducir la deuda afectaría negativamente el crecimiento económico y mantendría elevado el desempleo, el mayor de la eurozona con un índice superior al 21%.

Indicó que serán necesarias más reformas para hacer más competitiva la economía española, particularmente en el sector laboral, y reconoció que quizá sean necesarios otros 30.000 millones de euros (40.000 millones de dólares) para recapitalizar los bancos del país.