La presidenta argentina, Cristina Fernández, evocó hoy a su esposo y antecesor, el fallecido Néstor Kirchner, durante su último acto oficial antes de la veda electoral, que desde este sábado prohíbe realizar anuncios de gobierno por su posible impacto en los comicios del 23 de este mes.

La mandataria eligió estratégicamente para este acto el municipio bonaerense de La Matanza, principal bastión peronista, con el que Kirchner tuvo "una especial debilidad" desde el primer día de su mandato, recordó con la voz quebrada al inaugurar un hospital infantil.

"Me siento muy orgullosa, y con el derecho a venir a mirar a La Matanza a los ojos de cada uno de los habitantes porque podemos rendir cuentas de lo que hemos hecho por ellos, de cómo nos hemos roto el alma en estos ocho años", señaló emocionada Fernández, que tuvo que interrumpir su discurso en varias oportunidades por los constantes vítores.

La presidenta exaltó los logros de su gestión y la de Kirchner a pesar del contexto de crisis internacional.

"Ésta es la Argentina que estamos modificando estructuralmente, y lo hemos hecho en un mundo que se derrumba y desde nuestras propias ideas y proyectos", celebró.

Fernández dejó inaugurado un hospital en la localidad de Ciudad Evita que lleva el nombre del vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Alberto Balestrini, hospitalizado desde hace año y medio por un accidente cerebrovascular.

La ley electoral establece que desde este sábado no se podrán realizar actos de gestión, inauguraciones, presentación de planes o anuncios de gobierno para no influir en la intención de voto en los comicios generales del día 23, en los que Fernández es la gran favorita para la reelección.