La empresa Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), creada por la estatal brasileña Eletrobras y el conglomerado Queiroz Galvão, anunció hoy el inicio de los trabajos preparatorios para la construcción de un proyecto hidroeléctrico que generará 253 megavatios de energía en Nicaragua.

El presidente de CHN, Marcelo Conde, informó este viernes a través de una declaración escrita que en esa obra hidroeléctrica, ubicada en el municipio de La Cruz de Río Grande, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), se invertirán unos 1.100 millones de dólares en un período de cuatro años.

"Estas obras preliminares que ya se comenzaron a construir son los dos campamentos que serán necesarios para el albergue del personal y de equipos y maquinarias que se usarán para la construcción de la carretera de 50 kilómetros" que da hasta "el sitio donde estará ubicada la presa", precisó el ejecutivo.

Según Conde, para la instalación de los campamentos y construcción de la carretera ya fueron trasladados los equipos y maquinarias para la ejecución del proyecto hidroeléctrico, conocido como Tumarín.

"Las obras están avanzadas y la ejecución del proyecto hidroeléctrico Tumarín es ya una realidad", añadió.

La semana pasada el Ministerio de Energía y Minas autorizó a CHN realizar los trabajos preliminares de construcción y ampliación de caminos de acceso y de los campamentos que marcan el inicio de la construcción de la hidroeléctrica Tumarín, un proyecto de generación de energía renovable que contribuirá a cambiar la matriz energética de Nicaragua.

Como parte del proyecto Tumarín se construirá una represa, con una potencia instalada de 253 megavatios, utilizando el potencial hídrico del río Grande de Matagalpa (norte), según el proyecto.

La CHN también construirá un nuevo poblado, Nuevo Apawás, así como la carretera de acceso de 50 kilómetros entre el municipio de San Pedro del Norte y la presa.

Asimismo, construirá un puente sobre el río Grande de Matagalpa, en el sector de San Pedro Norte, una subestación elevadora de 230 kilovatio cercana a la presa, y las obras en la subestación Mulukukú que posibilitará la energía de Tumarín al Sistema Interconectado Nacional.

"Una vez entre en funcionamiento la central Tumarín será responsable por la generación de un 28 por ciento de la demanda anual de energía en Nicaragua", destacó el ejecutivo, que afirmó que han cumplido con el cronograma de pago de las indemnizaciones a los productores cuyas fincas serán necesarias utilizar para la ejecución de ese proyecto.

El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), principal entidad de fomento del Gobierno de Brasil, concedió a Nicaragua un préstamo por 342 millones de dólares para las obras de construcción de la hidroeléctrica Tumarín.

También financian la obra otros organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Ese proyecto hidroeléctrico generará unos 3.000 empleos directos, ahorrará 80 millones de dólares en importaciones de petróleo, y aportará el 28 por ciento de la generación de energía hidroeléctrica en Nicaragua, según la compañía.