Siempre quiso ser una estrella con brillo propio, llamar la atención como su tía Olga Guillot. Y aunque su carrera como cantante quedó en un segundo plano para dar lugar a la de compositor y productor de otros, Desmond Child está agradecido de no haber llegado a tener una fama desmedida.

"La verdad es que la fama es como un veneno. Es muy difícil ser una persona famosa", expresó Child en una reciente entrevista con The Associated Press.

"Quizás me salvé de alguna manera, porque al fin lo importante es el ser de uno, el alma de uno", consideró el músico de 58 años. "Eso es lo que vive para siempre, la fama es corta".

Nacido en el seno de una familia cubana de artistas, Child tiene fundamentos para hablar de la fama.

Además de haber convivido con Guillot, ha trabajado como compositor y productor de figuras y grupos de renombre internacional: Kiss, Bon Jovi, Aerosmish, Cher, Michael Bolton, Kelly Clarckson, The Scorpions, Linday Lohan, Robbie Williams, Roxette y Cyndi Lauper, así como Ricky Martin, Paulina Rubio, Chayanne y Alejandra Guzmán, por mencionar algunos.

Su madre, además, es la escritora y compositora cubana Elena Casals.

Prolijamente vestido con un traje rasado de color azul y con su largo cabello rubio recogido hacia atrás, Child recordó que cuando comenzó su carrera a mediados de los 70, cambió su nombre — Juan Carlos Nicolás Tadeos Rodríguez Martínez — por considerarse "sumamente difícil" entonces que un compositor latino pudiera tener éxito.

"Siempre quise ser una estrella porque yo vi en mi casa que la que más atención tenía era mi tía Olga (Guillot) ... y yo quería esa atención", dijo el artista, sentado junto a un piano rojo en un estudio de música de una casa de guitarras del área céntrica de esta ciudad.

En la extensa entrevista con la AP, Child recordó que la música de su primer grupo, "Desmond Child & Rush", no se entendía en los años 70 porque era "un poco avanzada" para la época, y cada uno de los cuatro integrantes resolvió tomar caminos separados.

Para ganarse la vida empezó a trabajar para otros artistas, y así dejó su carrera individual y se dedicó a hacer exitosos a otros.

Fue el guitarrista de Kiss, Paul Stanley, el primero que le pidió que trabajara con él para el álbum "Dynasty", de 1979. El resultado: la canción "I Was Made For Loving You", que se mantiene como uno de los mayores éxitos de esa legendaria agrupación de rock.

Stanley luego le pasó el número de teléfono de Child a Jon Bon Jovi, y así fue haciéndose conocido entre artistas estadounidenses.

"Al fin yo he vendido 300 millones de discos, y no hay ni un solo artista con quien yo trabajo que haya vendido tantos discos", dijo con orgullo y voz firme.

Tal vez por todos esos éxitos que ha cosechado detrás de bambalinas, componiendo canciones como "Livin La Vida Loca" y el tema oficial del Mundial de Fútbol de Francia de 1998, "La copa de la vida", es que desea ganar este año al menos uno de los tres Latin Grammy a los que está nominado: productor del año, canción del año y grabación del año (estas dos últimas por "Lo mejor de mi vida eres tú", interpretada por Ricky Martin).

En el 2002 obtuvo un gramófono dorado por haber producido el álbum "Soy" de la mexicana Alejandra Guzmán, y es consciente de lo que eso significa.

"La nominación es como si fuera el premio. Es como si fuera un homenaje para los 40 años que he trabajado en música", aseguró Child, y recordó que ver el Grammy que ya consiguió al lado de su piano lo inspira.

"Es una motivación para mí porque llegué hasta la cosa más grande que se puede ganar uno en la vida, un Grammy", dijo con su mirada de ojos azules fija detrás de unos lentes de aumento con marco grueso negro que daban personalidad a su rostro.

A lo largo de sus más de cuatro décadas de carrera, Child se ha convertido en el confesor de muchos de los artistas con los que trabaja. Y entre las experiencias que con más cariño recuerda está la de la grabación del álbum "Más" de Martin.

"A mí me dicen lo que no le dicen al confesor ni al psiquiatra, con eso yo hago las canciones. Son los secretos más secretos", reveló Child.

"Él (Martin) me confesó todo lo que llevaba por dentro", manifestó en referencia a la admisión de Martin de que era homosexual.

Para producir el disco trabajaron siete meses juntos en una casa que el cantante puertorriqueño tiene en Miami Beach, donde instalaron cuatro estudios de grabación. Child se mudó a esa casa junto a su pareja Curtis y sus hijos gemelos de nueve años, y convivían con la familia de Martin las 24 horas del día.

"Eso fue increíble y estamos ahora haciendo un documental" sobre cómo se grabó "Más", que posiblemente se estrene antes de que termine este año, indicó.

Aunque se siente feliz de trabajar para otros, no descarta volver a sus inicios como cantante.

"Bueno, no se ha acabado mi vida, quizás pueda hacerlo ahora, quizás alguien quiera ahora oír las canciones mías cantadas por mí", confesó Child, y de inmediato comenzó a tocar el piano y a entonar "Livin La Vida Loca".

"¿Ves? Yo canto también. Toco el piano, bastante mal, pero me defiendo", dijo sonriente.

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Gisela Salomón está en Twitter como @giselasalomon

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