Los consumidores y empresarios de los países desarrollados no son ya los únicos ávidos de servicios de internet de última generación: en Latinoamérica hay el mismo interés y un potencial enorme para desarrollar negocios, según Allison Cerra, vicepresidente de Mercadeo de Alcatel-Lucent para América.

La pujanza de los países emergentes en un momento de crisis económica en Europa y EE.UU. ha hecho que Cerra haya agregado una parte dedicada a Brasil y Mexico a la segunda edición del libro "The Shift, the Evolving Market, Players and Business Models in a 2.0 World", del que es autora junto a Christina James.

El término Web 2.0 esta asociado a aplicaciones que facilitan el compartir información, la interoperabilidad, el diseño centrado en el usuario y la colaboración, lo que incluye las redes sociales, las wikis y los blogs.

En una entrevista con Efe en Bogotá, donde intervino como ponente en un foro, Cerra señaló que se incluyó a Brasil y México no solo por una cuestión de tamaño, sino porque ambos, con sus diferentes puntos de partida, trayectorias y desafíos, han dado el salto hacia la transformación económica, con un crecimiento notable y un gran potencial en el campo de las telecomunicaciones.

En cualquier caso, el resultado de la investigación es aplicable a cualquier otro país latinoamericano, subrayó.

Por ejemplo, Colombia, resaltó, está en una "posición única" pues cuenta con una alta penetración de la telefonía celular (hay más de un teléfono móvil por habitante) y con políticas públicas para alentar un aumento de la penetración de la banda ancha.

El libro de Cerra y James destaca que en Brasil y México, con 280 millones de usuarios de telefonía celular en conjunto, las proyecciones indican que la disposición de los consumidores a pagar por servicios de internet 2.0 va ser incluso mayor a la de Estados Unidos en algunos casos.

También subraya que los mexicanos, inmersos en la violencia del crimen organizado, gustan de las aplicaciones vinculadas a temas de seguridad y en cambio los brasileños, que asisten a un crecimiento de la clase media y a los preparativos de grandes eventos deportivos en su país, están mas interesados en el ocio y el entretenimiento.

Uno de los capítulos dedicados en el libro a América Latina se refiere a las pequeñas empresas que, según sus autoras, son "grandes negocios" en esa región.

Al respecto destacan que México es el país latinoamericano que ha dado pasos más importantes en crear un clima económico que conduzca al crecimiento de la empresa privada.

América Latina destaca también en el mundo 2.0 porque cada cinco minutos surge en la región un nuevo desarrollador de aplicaciones para internet, un ritmo solo superado por Asia-Pacífico.

Cerra publicará un nuevo libro en noviembre, "Identity Shift", en el que tratará de otros aspectos de la tecnología: los ligados a cómo ha cambiado la vida de la gente y qué peligros entraña eso.

La ejecutiva de la multinacional francesa de las telecomunicaciones contó para su investigación con un estudio realizado en EE.UU. sobre cómo se comportan las personas en sus hogares respecto a la tecnología y el mundo virtual, para lo cual se observó in situ la vida hogareña de 30 familias de distintos orígenes y clases sociales.

Cerra opina que incluso aspectos negativos de la web como las estafas cibernéticas o el robo de identidad generan a su vez oportunidades de negocios en el terreno de la seguridad.

En contra de las visiones apocalípticas, Cerra defiende las posibilidades que la tecnología brinda a la sociedad para avanzar en campos como la salud y la educación, y también en el respeto a las diferencias, ya que, subraya, permite expresarse libremente y da voz a las minorías.

Uno de los puntos que Cerra toca en su nuevo libro es si es necesario establecer autoridades o policías de la red.

Al respecto señaló que uno de los estudios que manejó, referido solo a EE.UU., revela que aunque hay una inquietud respecto a la falta de autoridad en el mundo virtual la mayoría de la gente no cree que sea posible llenar ese vacío dadas sus características.

Cerra, aun "conmocionada" por la muerte de Steve Jobs, el cofundador de Apple, al que definió como "un visionario" que no solo creo productos sino nuevos valores y mercados, opinó que su "legado perdurará" y que los actuales directivos y empleados de la compañía "harán honor a su nombre y trabajarán con la misma pasión que él tenía" para mantener la alta reputación conseguida hasta ahora.