Ninguna organización médica prominente recomienda que los varones se sometan a exámenes rutinarios de sangre para detectar el cáncer de próstata, y ahora un panel del gobierno advierte que son más bien perjudiciales y que los hombres saludables no deberían someterse a ellos como parte de las pruebas rutinarias de detección del cáncer.

Las recomendaciones del panel aconsejan desde hace tiempo que los varones mayores de 75 años renuncien a esos exámenes, y las nuevas recomendaciones extienden esa recomendación a los varones saludables de toda edad.

La recomendación de la Fuerza Operativa Nacional de los Servicios Preventivos, difundida el viernes, no sorprende a los especialistas en cáncer.

Pero la mayoría de los varones mayores de 50 años se han sometido por lo menos a un examen de antígeno prostático específico (PSA en inglés) en la sangre ante la suposición de que detectar el cáncer temprano es beneficioso.

No es así con este examen, replica la doctora Virginia Moyer, de la facultad de medicina Baylor, directora de la Fuerza Operativa.

"Hemos dedicado mucho tiempo, esfuerzos y energías a las pruebas de PSA y ese tiempo, esfuerzos y energías, esa pasión, deberían canalizarse en encontrar un examen mejor en vez de usar uno que no funciona", dijo Moyer a la Associated Press el jueves por la noche.

El exceso de PSA en la sangre solo a veces indica la presencia de un cáncer de próstata. Pero también puede significar un agrandamiento benigno de próstata o una infección. Lo peor es que solamente detecta pequeños tumores que crecen demasiado lentamente como para ser mortíferos. Y tampoco permiten determinar por anticipado quién necesita una terapia enérgica.

La Fuerza Operativa analizó todas las investigaciones anteriores sobre el tema para evaluar si los exámenes exploratorios rutinarios reducen las muertes de cáncer de próstata. La conclusión es que hay poco o ningún beneficio.

Pero por otra parte esos exámenes causan daño: impotencia, incontinencia, infecciones y aun la muerte que puede ser causada por biopsias, cirugía y radiación, precisó Moyer.