La automotriz Renault-Nissan anunció una inversión conjunta de 1.800 millones de dólares en Brasil, donde planea presentar 23 modelos nuevos para aumentar su tajada de un mercado que crece rápidamente, anunció el jueves el presidente de la empresa.

Nissan Motor Co. invertirá 1.500 millones de dólares en una nueva planta en el estado de Río de Janeiro, en tanto Renault SA aportará 285 millones para la ampliación de una fábrica en el estado sureño de Paraná, señaló el brasileño Carlos Ghosn. Las automotrices, unidas en sociedad, prevén elevar su producción anual combinada a 580.000 vehículos en los próximos cinco años.

Con ello, dijo Ghosn, esperan elevar su participación en el mercado del actual 6,5% a cuando menos el 13% para 2016.

"Brasil tiene un gran potencial, sobre todo Río de Janeiro", dijo Ghosn, y añadió que el estado posee la infraestructura, la política empresarial y la mano de obra disponible para una sólida sociedad a largo plazo.

Brasil es el cuarto mercado mundial de vehículos después de Estados Unidos, China y Japón, y el segundo después de China entre los mercados emergentes para autos nuevos.

En Brasilia, donde se reunió el martes con la presidenta Dilma Rousseff, Ghosn dijo que el mercado automotor brasileño tiene mucho espacio para crecer. Mientras en Estados Unidos ocho de cada 10 personas tienen auto, en Brasil hay apenas 2,5 autos por cada 10 personas.

Ghosn dijo que Nissan está preparado a traer la tecnología de su modelo eléctrico Leaf a Brasil cuando el gobierno lo disponga.

Tras la reunión con Ghosn, Rousseff pidió un estudio sobre la factibilidad de introducir vehículos eléctricos en Brasil, dijo el ministro de Ciencia y Tecnología Aloizio Mercadante en conferencia de prensa.

Ghosn anunció su "ofensiva brasileña" días después que el gobierno elevó fuertemente los impuestos sobre vehículos importados para proteger a la industria local.

La medida aumentó en 30 puntos porcentuales el impuesto sobre productos industriales que no cumplen la norma con relación al contenido local.