China debe hacer más para ayudar a las pequeñas empresas que crean empleos pero que batallan con los estrictos controles de crédito, recomendó el jueves el primer ministro Wen Jiabao.

Wen hizo sus declaraciones desde Wenzhou, en una visita que refleja la creciente preocupación por el aumento de las bancarrotas en una ciudad famosa por la vitalidad comercial y financiera, en su mayoría, pequeñas y medianas empresas de propiedad privada.

Wen también sugirió que China podría ajustar algunas políticas encaminadas a las tasas de interés excesivas y combatir la inflación, destacando que la economía, creciendo a una tasa de 9%, permanece robusta.

"Debemos mantener la continuidad y estabilidad de nuestras políticas mientras les damos más previsión, relevancia y flexibilidad", dijo.

China pidió a los bancos que son controlados por el estado mantener cantidades récord para reducir el cobro excesivo de intereses, que se suman a las dificultades comunes que enfrentan las pequeñas empresas cuando solicitan préstamos. Eso ha hecho que mucha gente confíe más en los créditos clandestinos e informales, muchas veces con exhorbitantes tasas.

"Se deben de tomar medidas efectivas para contener la tendencia de la usura, acabar con el financiamiento ilegal y manejar apropiadamente los problemas colaterales y el déficit de capital para evitar que se extiendan los riesgos y evolucionar en una escala regional", dijo Wen en declaraciones colocadas en la página de internet del gobierno.

"Las pequeñas empresas juegan un papel irremplazable en la creación de empleos y en el impulso al crecimiento económico", dijo Wen.

Funcionarios locales afirman que la falta de liquidez ha obligado a una quinta parte de las 360.000 pequeñas y medianas empresas de Wenzhou a dejar de operar.