Un policía fue herido por un presunto francotirador en el norteño departamento de Concepción, área donde opera el grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP)

"Recibí un refilón de disparo de arma larga en la parte izquierda de la espalda mientras realizábamos un control nocturno sobre una ruta", relató el suboficial Raimundo Pereira a la radio Primero de Marzo de Asunción.

El retén policial estaba integrado por unos seis agentes pero sólo Pereira tenía puesta en sus antebrazos la cobertura reflexiva de color naranja "razón por la que creo el francotirador me identificó. Creemos que el disparo se hizo desde el bosque a unos 400 o 500 metros del lugar donde hacíamos el control vehicular", añadió el agente.

El ataque se produjo la noche del miércoles en la comunidad Capitán Giménez, departamento de Concepción, unos 440 kilómetros al norte de Asunción. Una semana atrás la pequeña unidad policial de la comunidad fue atacada con bombas de fabricación casera por el EPP. En el ataque murieron dos agentes.

"Mis agentes ni siquiera chalecos antibalas poseen, están expuestos a caer heridos o muertos por acciones cobardes de los miembros del EPP. Son cobardes porque atacan de noche: ellos nos ven porque estamos en la luz pero nosotros no los vemos. La lucha es desigual", dijo a periodistas el comisario Toribio Silva, jefe de la zona norte.

Tanto Pereira como Silva sostuvieron que los atacantes son fuerzas del EPP.

"A través de medios radiales pedí a los integrantes del EPP que se entreguen porque tarde o temprano serán aprehendidos. En la actualidad existen garantías de que serán juzgados en el marco del debido proceso", expresó Silva.

La agrupación guerrillera dejó un manuscrito en la residencia de los padres del alcalde municipal de Concepción, Alejandro Urbieta del oficialista Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), advirtiéndole que "algún miembro de su familia será nuestro objetivo" por haber solicitado al presidente Fernando Lugo el exterminio de la organización rebelde.