Miles de venezolanos dieron el jueves el último adiós al ex presidente Carlos Andrés Pérez quien fue enterrado sin honores oficiales en un cementerio del este de la capital.

Al grito de "¡Volveremos!" al poder, y "¡Compañero, hermano, serás reivindicado!", Pérez fue despedido por sus familiares, amigos y miles de seguidores. Fue sepultado al lado de su hija fallecida Thais Pérez Rodríguez.

El líder político, que falleció el pasado 25 de diciembre en Miami a los 88 años, fue inhumado dos días después de que sus restos llegaron a Caracas, tras un acuerdo que puso fin a una amarga disputa familiar sobre si debían enterrarlo en Venezuela o en Estados Unidos.

Luego de su muerte se desató una batalla legal de casi ocho meses por sus restos entre Blanca Rodríguez, esposa del ex mandatario, que quería traer el cuerpo a Venezuela, y su compañera sentimental Cecilia Matos, que deseaba inhumarlo en Miami.

Los familiares llegaron a un acuerdo en agosto pasado para repatriar los restos, cuyo cadáver embalsamado estuvo en la congeladora de una funeraria del sur de la Florida por más de seis meses, hasta que un juez ordenó que fuera depositado en la cripta de un mausoleo.

El ataúd cerrado de Pérez, luego de una maratónica honra fúnebre en la sede del partido Acción Democrática en el centro de Caracas, fue trasladado el jueves en la mañana a una iglesia católica del norte de la capital, donde se realizó una misa de cuerpo presente.

Carolina Pérez Rodríguez, una de las hijas del ex mandatario, afirmó que "las muestras de cariño, el fervor de su pueblo, nos conmueve y nos confirma que su dedicación política no fue en vano".

"Pese a la calumnia de sus enemigos, el pueblo le reconoce como un hombre que luchó contra las dictaduras, fue un ejemplo de libertades democráticas", acotó. "Este es mayor honor que él habría querido".

El funeral incluyó el traslado del féretro en caravana, que a su paso recibió el saludo y los aplausos de transeúntes. Cerca del final del trayecto, el ataúd fue llevado en hombros por jóvenes de Acción Democrática, partido donde comenzó su carrera política en 1941 y militó por más de seis décadas.

Pérez no tuvo honores de Estado, ni recibió ningún reconocimiento de parte del gobierno del presidente Hugo Chávez, a quien criticó hasta sus últimos días.

Chávez, quien siendo un teniente coronel del Ejército encabezó el fallido golpe contra el gobierno de Pérez el 2 de febrero de 1992, el jueves catalogó el velorio en la sede del partido como "un parque jurásico" y justificó su esfuerzo por derrocarlo, afirmando que Pérez y sus colaboradores más cercanos estaban involucrados en hechos de corrupción y era insensible a las penurias de la mayoría pobre del país.

Durante una entrevista transmitida por la televisión estatal, Chávez dijo "ya ustedes vieron... lo digo con todo respeto, un parque jurásico de políticos de la Cuarta República (los gobiernos anteriores) utilizando el cadáver de un hombre que por fin gracias a Dios le van a dar cristiana sepultura".

"Bueno según ellos... la Venezuela de los años 70 y los años 80 fue algo así como un paraíso, según ellos aquí no hubo represión, aquí no hubo explotación de la clase obrera de los trabajadores, aquí no hubo miseria, aquí no hubo masacres según ellos y solo ahora vine yo a dividir al país y a llenarlo de odio", aseveró. "Venezuela era un infierno en verdad".

Al momento de su entierro, los asistentes cantaron el himno nacional, y Virginia Betancourt, hija del ex presidente Rómulo Betancourt, en un discurso expresó que Pérez "era un signo inquebrantable de respeto a las instituciones".

Pérez nació el 27 octubre de 1922 en Rubio, estado Táchira. Era hijo de agricultores y el penúltimo de 12 hermanos.

Si bien fue uno de los políticos más carismáticos e influyentes de Latinoamérica, su carrera presidencial quedó truncada en su segundo mandato, cuando se convirtió en el primer jefe de estado en abandonar el poder por hechos de corrupción.

Pérez fue el primero en llegar dos veces a la presidencia venezolana por el voto popular, entre 1974 y 1979, y 1989 y 1993, y el primer mandatario que salió airoso de dos intentos de golpe de estado.

En su primer mandato, que se extendió entre 1974 y 1979, estatizó la industria petrolera e incurrió en abultados gastos públicos, con el respaldo de los elevados precios internacionales del crudo.

Durante su segundo mandato, sin embargo, dio marcha atrás con la política de nacionalización, acordó con el Fondo Monetario Internacional recortes de subsidios, privatizaciones de empresas y nuevos impuestos. La Corte Suprema lo obligó a dejar el poder en 1993, luego de declarar que había méritos para investigarlo por indicios de malversación.

En 1994 fue condenado y tras cumplir con 28 meses de arresto domiciliario fue liberado en septiembre de 1996. En 1998 fue nuevamente arrestado por otras acusaciones, a las que calificó como maniobras de sus opositores políticos.

Abandonó el país definitivamente en el 2000 ante el riesgo que le dictaran una orden de detención por un proceso de presunta corrupción.

El ex gobernante vivió más de una década entre República Dominicana y Estados Unidos junto a Matos, y las dos hijas producto de esa unión.

A finales del 2003, tuvo un ataque cerebro-cardiovascular que le paralizó su mano, brazo y pierna derechas. Desde entonces y hasta su muerte sus apariciones públicas fueron esporádicas.