Sus polémicas declaraciones sobre el nivel de sus compañeros de equipo son cosa del pasado para el zaguero mexicano Rafael Márquez, que el jueves afirmó que pasa por el mejor momento de su vida y dijo que piensa en disputar el que sería su cuarto Mundial en Brasil 2014.

El zaguero de 32 años de edad fue suspendido un partido por los Red Bulls de Nueva York al declarar que sus compañeros no tenían su mismo nivel tras una derrota ante el Real Salt Lake.

"Luego de una gran temporada con Barcelona el cambio fue radical, en lo futbolístico sabía que a donde iba no sería el mismo nivel", dijo Márquez el jueves en rueda de prensa. "Con el equipo estoy bien, tuve un malentendido... la interpretación de esas declaraciones no era lo que yo quería, pero ya todo fue aclarado, lo hablé con el grupo y pedí perdón si alguien se sintió ofendido... ellos me conocen y saben que no era de esa manera".

Márquez jugó siete temporadas con el Barcelona antes de fichar el año pasado con Nueva York, donde dice que se renovaron sus ilusiones por el fútbol.

"Quiero dejar toda mi experiencia y hacer algo importante en este equipo", dijo Márquez. "El hecho de bajar un escalón al nivel que estaba me da más tiempo de prepararme más. Físicamente estoy en gran nivel y me ayuda estar fresco, siento la ilusión de entrenar día a día y de querer venir a la selección".

El central jugó los mundiales de Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, en los que México fue eliminado en los octavos de final. Después de Sudáfrica, Márquez insinuó que se retiraría de la selección, aunque ahora parece haber cambiado de parecer.

"Creo que estoy con el nivel para jugar bien por otros tres años y quizá jugar otro Mundial", agregó Márquez. "Pero voy día a día, sí es una ilusión un Mundial más y especialmente siendo en Brasil. Trabajaré para llegar, pero ya veremos si estoy en mi nivel y si no, pues me haré a un lado para que alguien lo haga mejor que yo".

Por lo pronto, Márquez se concentrará el jueves por la noche en el Centro de Alto Rendimiento donde la selección de su país comenzará sus entrenamientos para enfrentar a Brasil el próximo martes en Torreón, en el norte del país.

"Viene un partido importante, todo los jugadores sueñan con jugar ante estas selecciones y este tipo de partidos, vamos a una ciudad que ha sufrido muchas críticas y es darle un apoyo", dijo Márquez.

La Ciudad de Torreón, donde se realizará el partido, vive fuertes problemas de inseguridad por violencia relacionada con grupos de narcotráfico. Apenas el mes pasado, un tiroteo en las afueras del estadio TSM provocó la suspensión de un partido de la primera división entre Morelia y Santos.