LaShawn Merritt era pesimista sobre sus posibilidades de defender su título olímpico en Londres. El monarca de los 400 metros pensó que sería difícil revocar el veredicto de dopaje que lo excluyó de los Juegos Olímpicos del próximo año.

Cuando su agente lo llamó el jueves por la mañana, esperaba lo peor.

"Sabía que el veredicto se produciría pronto", dijo Merritt. "No quería contestar el teléfono".

Pero el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) revocó el fallo del COI que prohibe que cualquier atleta que fue suspendido por más de seis meses por dopaje compita en los siguientes juegos olímpicos de verano o invierno. El TAS indicó que el reglamento es "inválido e inaplicable" porque significa un segundo castigo, lo que abrió la puerta para que Merritt y docenas de otros atletas alrededor del mundo compitan en Londres.

Merritt completó su suspensión por 21 meses en julio, tras arrojar positivo a una sustancia que aparece en un producto para mejorar el rendimiento sexual. El norteamericano terminó segundo en agosto en el mundial de atletismo en Corea del Sur, pero el reglamento del COI hubiese evitado que compitiera en Londres.

"Hoy es un buen día", dijo Merritt en una conferencia de prensa. "No hay nada mejor que poder volver a defender mi título en los Juegos Olímpicos".

Merritt, campeón mundial de los 400 metros en 2009, recibió un castigo menor porque cooperó con las autoridades y se demostró que no utilizó la droga para mejorar su rendimiento atlético.