El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, destacó hoy que la economía de su país se encuentra "en pleno apogeo", al tiempo que ponderó el envió al Congreso de EE.UU. del tratado de libre comercio (TLC) entre ambas naciones.

Al dictar una conferencia en la quinta edición del Foro de Competititvidad de las Américas (V-FCA), que se celebra desde ayer en la República Dominicana, el gobernante aseguró que cuando asumió el poder en julio de 2009 se encontró "que Panamá estaba creciendo, pero estaba estancado".

Sin embargo, explicó, tras una serie de reformas en distintas áreas llevadas a cabo por su administración, la economía empezó a despegar y actualmente, según dijo, "está creciendo al 10 %" y se espera que la inversión extranjera alcance los 3.000 millones de dólares este año.

"Empezamos a poner la casa en orden", subrayó Martinelli.

El gobernante aseguró que durante su gestión la pobreza en Panamá ha bajado del 39 % al 28 % y que la tasa de desempleo es de 5,6 %.

El buen estado de la economía panameña ha hecho, según dijo, que muchas empresas multinacionales tengan a Panamá como su sede en América Latina.

Panamá, agregó Martinelly, es un país "abierto, sin tabúes, moderno y seguro" que "busca insertarse en el primer mundo".

"Estamos enfocados en hacer un país competitivo que responda a las necesidades de los inversionistas", afirmó.

Asimismo, el jefe de Estado expresó satisfacción por el avance en el Congreso de EE.UU. del TLC que ambas naciones firmaron en 2007 y que podría ratificarse en las próximas semanas.

"Estoy muy contento con la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos porque va a haber mucha más transparencia", subrayó el gobernante, quien describió al país norteamericano como "nuestro mayor aliado, nuestro socio más importante y nuestro amigo más tradicional".

El mandatario, por otra parte, destacó las medidas adoptadas en el plano de seguridad y señaló que la tasa de asesinatos ha descendido de 24 por cada 100.000 habitantes a 17 desde su llegada al poder.

Sin embargo, reconoció que una de las tareas pendientes de su país es la mejora de la educación, un sector que calificó de "deficiente" y "caótico".

"Nos estamos esforzando por definir los puntos débiles" para tomar acciones y enfrentarlos, aseguró Martinelli, cuyo país será sede, en 2013, del próximo FCA.

La reunión en Santo Domingo, cuyo título es "Comprometidos con la educación para competir", congrega hasta mañana en la capital dominicana a representantes de 34 países para abordar cuestiones como competitividad, innovación en servicios, energía renovable, clima de negocios y facilitación comercial.

El foro se comprometió en un documento a promover la educación de alta calidad, que considera clave para mejorar la competitividad, los valores y el desarrollo de las naciones participantes.

Además, se compromete a impulsar la competencia en los mercados, la conducta ética en las relaciones entre los sectores público y privado y la promoción del capital humano y de la formación.

El encuentro regional ha contado con la intervención, entre otros, del presidente dominicano, Leonel Fernández; la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton; la directora gerente del Banco Mundial (BM), Sri Mulyani Indrawati, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.