Peyton Manning estará el domingo en la banca de los Colts, pero todavía no puede salvar la pésima temporada de Indianápolis.

El estelar quarterback dijo el jueves que está recuperándose bien de su más reciente cirugía en el cuello y los médicos le dieron el visto bueno para estar con sus compañeros el fin de semana cuando reciban a los Chiefs de Kansas City.

"Tengo noticias de último minuto, voy a regresar a la banca", declaró Manning, con una sonrisa a flor de labios, al caminar el jueves hacia su casillero. "Tengo el visto bueno para estar ahí".

Manning indicó que el plan de rehabilitación es realizar radiografías cada cuatro semanas para que los médicos puedan revisar la evolución de la fusión de vértebras. El primer análisis produjo buenas noticias, y el domingo estará por primera vez con sus compañeros desde la pretemporada.

Aunque es apenas el próximo paso en la recuperación de Manning, ciertamente no es el único indicio de que está mejorando.

El quarterback aumentó el ritmo de su rehabilitación, y Manning cree que todavía es posible regresar a las prácticas este año. Al menos, ese es su deseo.

"Creo que hay que tener esperanzas hasta que los médicos te descarten", comentó. "Estamos teniendo muchas lesiones, así que si (los Colts) me dicen que tienen que tomar una decisión, no voy a oponerme".

"Dios está dictando mis jugadas y no puedo improvisar, así que tengo que escuchar a los médicos", agregó.

Bill Polian, subdirector del equipo, y Chris Polian, gerente general, quieren mantener a Manning en el roster activo por el mayor tiempo posible, para que al menos pueda volver a las prácticas esta temporada. El dueño del equipo, Jim Irsay, cree que Manning podría volver a entrenar en diciembre.

El pilar de los Colts se ha perdido los cuatro partidos de esta temporada, tras ser operado el 8 de septiembre. Fue su tercera cirugía del cuello en 19 meses.

La operación requiere un tiempo de recuperación de dos a tres meses.

Los Colts han perdido los cuatro partidos de la temporada, la primera vez que tienen marca de 0-4 desde 1998, y necesitan vencer el domingo a Kansas City para evitar su primer arranque de 0-5 desde 1997.