La elite de los países de Centroamérica necesita concretar acuerdos políticos para reducir los altos niveles de exclusión que padecen sus habitantes y así evitar el desgaste de sus Estados, concluye el informe sobre el Estado de la Región, presentando hoy en la capital guatemalteca.

El IV Informe Estado de la Región, el cual fue realizado de forma conjunta por más de 200 académicos e investigadores centroamericanos, analiza los diversos problemas que enfrenta Centroamérica desde las perspectivas demográficas, sociales, económicas, políticas y ambientales.

"Centroamérica se ve cada vez más obligada a tomar acciones urgentes y políticamente sostenibles como la única oportunidad para sortear los restos que afronta", señaló el costarricense Miguel Gutiérrez, director del proyecto encargado de la investigación.

La región, precisó el experto, "enfrenta el enorme dilema" de reducir los altos niveles de exclusión social, que afectan a más del 40 por ciento de las familias que habitan la zona centroamericana.

Por medio de acuerdos políticos de larga duración, en los que participen los sectores representativos de las sociedades de cada país, se podrán fortalecer los Estados para que respondan a las necesidades de reducir la exclusión social y procurar el desarrollo.

Según el informe, los acuerdos políticos nacionales contribuirán a una "transacción incluyente" que garantizará a las sociedades "un ataque sostenido a la amenaza", a la elite "seguridad jurídica, un clima de negocios favorable y posiciones de poder".

Mientras que los Estados se beneficiarían con "una capacidad mínima para garantizar derechos ciudadanos" y las grandes mayorías con "políticas redistributivas y mayor influencia en las decisiones públicas".

Esos acuerdos, indicó Gutiérrez, deben pasar por compromisos para reducir los altos niveles de corrupción, dotar al Estado de suficientes recursos para que cumpla con sus obligaciones por la vía fiscal, así como reducir los espacios de acción de que en la actualidad gozan los grupos fácticos.

Además, según las conclusiones del informe, esos pactos nacionales contribuirán de forma positiva al fortalecimiento de los procesos de integración política y económica que intentan los países de la región.

"La exclusión social la abona el Estado al no dotar de servicios básicos a las poblaciones más pobres, así como por la falta de oportunidades de empleos dignos", señaló Gutiérrez.

Según las previsiones del informe, de no alcanzarse a la brevedad los acuerdos políticos necesarios en cada país, al menos tres Estados de la región (Guatemala, Honduras y Nicaragua) corren el riesgo de caer en el abismo de los "estados fallidos".

"Los países se convierten en Estados fallidos, o degradados, cuando piden la capacidad de ofrecer los servicios básicos a la población y pierden el control de la seguridad", señaló.

El informe, que se basa en los datos oficiales disponibles en los países de Centroamérica: Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, detalla los "avances lentos" que se han registrado en la región en los últimos tres años.

Así como "los múltiples retrocesos", sus vulnerabilidades y amenazas, las crecientes brechas sociales y económicas, los niveles de exclusión social, y sugiere estrategias y plataformas nacionales y regionales para superar la realidad de la zona.