Ricky Martin podrá cantar en Tegucigalpa el próximo 16 de octubre como tenía previsto, pese a las quejas de un grupo de evangélicos hondureños que lo repudiaron por considerarlo un mal ejemplo para la niñez, ordenó el presidente Porfirio Lobo Sosa a sus subalternos.

"La política del Estado es garantizar las libertades públicas. Por eso, Martin puede ingresar a Honduras cuando él lo considere pertinente", dijo el jueves al canal 5 de la televisión local la ministra de Derechos Humanos, Ana Pineda.

Informó que Lobo se comunicó con ella desde Washington, donde realiza una visita oficial de cuatro días para entrevistarse con su colega estadounidense Barack Obama, para notificarle la situación a fin de que realizara los trámites oficiales respectivos.

Los evangélicos hondureños expresaron el miércoles su repudio por el concierto del cantante y activista, quien el año pasado dio a conocer que es homosexual.

"No nos oponemos por las preferencias sexuales del artista porque eso es parte de su vida privada, pero sí al mensaje que trae porque no es un ejemplo para la familia", dijo el presidente de la Confraternidad Evangélica, Alberto Solórzano, en una carta enviada al gobierno.

Para Solórzano, Martin posee "un mensaje contradictorio porque con una mano promociona la ayuda humanitaria a una fundación que trabaja para la niñez y con la otra modela conductas que promueven antivalores y que atentan contra la familia y esa misma niñez que pregona apoyar".

La presentación de Martin en Honduras será a favor de Amor, una organización que apoya a los niños pobres.

La misiva la envió Solórzano al ministro del Interior, Africo Madrid, quien anunció haber nombrado una comisión estatal para analizar la situación que daría a conocer su decisión, lo que ya no será necesario.

Pero la fiscal especial de Derechos Humanos, Sandra Ponce, advirtió en rueda de prensa que "esta es una acción xenófoba, sujeta a una sanción penal y que no permitiremos".

La Confraternidad Evangélica agrupa a más del 4% de los 8 millones de habitantes de Honduras con iglesias diseminadas en todo el territorio nacional.