La crisis de la deuda soberana europea podría dañar mucho a la economía de Estados Unidos, señaló el secretario del Tesoro Timothy Geithner, e indicó que el gobierno pidió a los líderes del Viejo Continente que adopten medidas más severas ante la crisis.

En una comparecencia ante la Comisión Bancaria del Senado, Geithner dijo que la crisis de la deuda ya frenó de forma apreciable el crecimiento económico de Europa y el resto del mundo, por lo que los líderes europeos deben apresurarse a contenerla.

"La crisis en Europa representa un riesgo muy importante para la recuperación global", dijo Geithner durante una audiencia ante la Comisión Bancaria del Senado. "Europa es tan grande y tan estrechamente integrada con Estados Unidos y las economías del mundo que una crisis severa en Europa podría causar daños importantes al minar la confianza y debilitar la demanda".

El funcionario sostuvo que los bancos estadounidenses y los fondos de inversiones han reducido sustancialmente su participación en los países de mayor endeudamiento y peor situación financiera. Indicó que su riesgo directo es "muy modesto".

Sin embargo, a pesar de ello consideró que un empeoramiento de la crisis podría minar la confianza en Estados Unidos y debilitar el gasto de los consumidores.

"Queremos que Europa se mueva (para actuar al respecto) y queremos asegurarnos de que se mueve más decididamente", dijo Geithner al comité legislativo.

Geithner dijo que una diferencia clave entre la actual crisis europea y la crisis financiera del 2008 es que los bancos estadounidenses cuentan con mayores reservas de capital para defenderse de posibles pérdidas.

Los líderes europeos desean que los bancos aumenten también sus reservas de capital, lo que les ayudaría a capear las pérdidas en caso de que Grecia u otro país muy endeudado incurra en el impago de sus obligaciones y, con ello, la bancarrota.

El miércoles, la canciller alemana Angela Merkel, que encabeza la mayor economía de Europa, respaldó la recapitalización de los bancos.