España obtuvo 4.500 millones de euros (6.000 millones de dólares) en un remate de bonos con vencimientos en el 2014 y 2015 a un costo sustancialmente menor que el previo, indicio del creciente apetito de los inversionistas pese a los temores de una bancarrota griega.

El monto vendido en el remate del jueves de bonos con tres fechas diferentes de amortización se situó en el promedio más elevado de 3.500 millones de euros a 4.500 millones establecido por el Ministerio de Hacienda.

El ministerio vendió 2.400 millones con vencimiento en el 2014 a un interés promedio del 3,59%, frente al 4,81% en el remate del 4 de agosto. En aquel entonces, los intereses subían al empeorar la crisis de la deuda soberana en Europa.

El precio del dinero se abarató cuando el Banco Central Europeo comenzó a comprar bonos españoles e italianos.

La diferencia entre la oferta y la demanda en los bonos del 2014 fue del 1,78, frente al 2,14 en agosto.