El expresidente argentino Eduardo Duhalde, aspirante de nuevo al cargo en las elecciones del próximo día 23, calificó hoy al kirchnerismo en el poder como "una secta pequeña" y cuestionó las encuestas que dan el triunfo a la actual mandataria, Cristina Fernández de Kirchner.

"El kirchnerismo es una secta pequeña votada por muchos. El kirchnerismo no es un sector del justicialismo (peronismo) que tenga muchos dirigentes", afirmó Duhalde en un encuentro con corresponsales extranjeros.

El exmandatario (2002-2003), que apenas logró un 12,12 por ciento de votos en las primarias del pasado 14 de agosto y sigue en caída libre en los sondeos, insistió en denunciar "fraude" en las internas y sostuvo que "no hay certeza" de que Cristina Fernández alcance el 40 por ciento en las presidenciales, pese a que logró el 50,21 hace un par de meses.

Una opinión muy distinta a la de su compañero de fórmula en el llamado peronismo federal, el exgobernador Mario Das Neves, que ha admitido que Fernández "ya ganó" las elecciones.

Duhalde, que aspira a volver a la Casa Rosada al frente de una de las ramas "antikirchneristas" del peronismo, reconoció que la oposición está "totalmente dividida" y ofrece una impresión "penosa" ante el argentino medio.

"Pero eso no significa que tengamos que irnos a casa", sostuvo sin embargo.

A pesar de las discrepancias internas, los candidatos peronistas de uno y otro signo aglutinan más del 70 por ciento de los votos, "es un partido en el poder", insistió Duhalde, que está muy lejos de plantearse una retirada en caso de derrota.

A su juicio, independientemente del resultado electoral, el peronismo no se fracturará porque "la masa del justicialismo siempre respalda al que está en la cúpula. Luego se olvidan, cuando las cosas empiezan a empeorar".

En este contexto, no descarta la posibilidad de que Cristina Fernández asuma el control del partido tras las elecciones porque "cualquiera que tenga el poder puede hacerse con el control del Partido Justicialista".

Duhalde, que eligió como sucesor al fallecido Néstor Kirchner tras concluir su Gobierno en 2002, reconoció que en su momento se inclinó por el entonces gobernador de Santa Cruz porque se necesitaba un dirigente nuevo, pero "no sabemos cómo se comporta uno hasta que tiene todo el poder" y "Kirchner era un obsesivo por el poder", afirmó.

El expresidente cargó contra la política económica del Gobierno de Fernández, criticó la disparidad salarial, los subsidios, la falta de diálogo y el manejo de los índices macro, como la inflación.

En su opinión, Argentina ha entrado en una "recesión" similar a la que vivió los últimos años de gestión del expresidente Carlos Menem y "el Gobierno no dialoga, no escucha, no hay gabinete en Argentina. Hay 15 ministros que casi no se reúnen".

"Es necesario cambiar, hacer los deberes, para estar a la altura de nuestros vecinos", insistió.

Según una encuesta electoral divulgada hoy, Fernández crece en intención de voto hasta superar el 55,4 por ciento, mientras Duhalde bajaría hasta la quinta posición con el 6,8 por ciento.