El líder prófugo Moamar Gadafi exhortó a los libios a salir a las calles y librar una campaña de desobediencia civil contra los nuevos gobernantes del país, en su primer mensaje en poco más de dos semanas.

Gadafi hizo el llamado en una grabación de audio difundida el jueves por la televisora siria Al-Rai, que se ha convertido en la vocera de su resistencia.

El Consejo Nacional de Transición, que ha asumido el gobierno del país desde que las ex fuerzas rebeldes tomaron Trípoli a fines de agosto, es ilegítimo porque no ha sido designado por el pueblo libio, afirmó el ex mandatario.

Exhortó a sus compatriotas a "marchar en todas las ciudades y pueblos y oasis".

"Sean valientes, levántense, salgan a las calles", agregó. "Icen la bandera verde por los cielos. Las condiciones en Libia son insoportables".

Las fuerzas revolucionarias, asistidas por ataques aéreos de la OTAN, han tomado control de casi toda la nación y han obligado a huir a Gadafi y a dos de sus hijos.

Gadafi ha pronunciado varios mensajes por Al-Rai en un intento por movilizar a sus partidarios, que todavía resisten enérgicamente en su ciudad natal de Sirte, así como en Bani Walid al sudeste de Trípoli, y en algunos sectores del sur.

Su mensaje anterior fue difundido el 20 de septiembre, y en el calificó la revolución como "una charada que adquiere legitimidad por medio de ataques aéreos".

Mientras tanto, la Cruz Roja Internacional entregó el jueves leche, pañales y otros artículos de primera necesidad a los civiles en Sirte en un intento por aliviar la escasez.

Dibeh Fakhr, una portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, dijo que dos camiones entraron en Sirte y entregaron los artículos, entre ellos suministros médicos e higiénicos y agua potable, a representantes de las familias que siguen en la ciudad costera. Fue la tercera entrega del comité desde el sábado, agregó.

Sirte, a 400 kilómetros (250 millas) al sudeste de Trípoli, es la más importante de las ciudades que siguen resistiendo a los nuevos gobernantes libios, y sus defensores han impuesto una enérgica defensa durante tres semanas. Los dos bandos combaten con artillería, tanques y morteros.

Las fuerzas revolucionarias sostienen que los partidarios de Gadafi usan como bases un centro de conferencias y un hospital, pero Fakhr dijo que la Cruz Roja no ha podido confirmar esas versiones debido a que la situación era demasiado peligrosa para recorrer el hospital durante las entregas del sábado y el lunes, cuando llevaron 50 tanques de oxígeno.

Agregó que representantes del comité estaban en contacto con ambos bandos y distribuían la ayuda a ancianos designados como representantes de las familias que quedan en Sirte.

"Apenas pudimos entrar, entregar los artículos y salir debido a que la situación de seguridad es muy precaria", explicó Fakhr.

La portavoz agregó que el comité estaba "sumamente preocupado" por la situación dentro de la ciudad pero no pudo precisar cuántos civiles están allí todavía.

"Sirte se está convirtiendo en una ciudad fantasma", dijo el residente Salim Omar al pasar por un puesto de control de las fuerzas revolucionarias.

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Al-Shalchi reportó desde Sirte. La corresponsal de The Associated Press Sarah El Deeb contribuyó con este despacho desde El Cairo.