La inflación en Bolivia fue de 0,30% en septiembre respecto de agosto y de 5,54% en los primeros nueve meses del año, medio punto por debajo del tope previsto por el gobierno para todo el año, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En un informe el INE indicó que la inflación acumulada entre septiembre y el mismo mes de 2010 fue de 9,93%. El tomate, la papa, el alquiler y la consulta médica subieron en septiembre mientras que la carne de pollo, el queso y la cebolla bajaron de precio.

La mayor inflación se registró en enero y febrero con un acumulado de 2,95% para los dos meses; se desaceleró entre marzo y junio y a partir de julio volvió a mostrar una aceleración.

Las autoridades han atribuido la presión sobre los precios a la "inflación importada" y los expertos consideraron que está bajo control.

El ex presidente del Banco Central, Armando Méndez, opinó que la creciente importación de algunos alimentos ayudó a controlar la presión de los precios después de la escasez de principios de año, sobre todo de azúcar y maíz, provocada por una caída en la producción.

Bolivia incrementó sus importaciones de alimentos de 298.000 toneladas en 2010 a 503.000 toneladas entre enero y julio de este año por un valor total de 375 millones de dólares, informó el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

El mayor incremento correspondió al azúcar, que pasó de 8 toneladas importadas en 2010 a 91.255 toneladas entre enero y julio de este año, mientras que en el caso del maíz el país pasó de ser autosuficiente a importar el producto.

El gobierno mejoró las inversiones y los incentivos para garantizar la producción de alimentos que se ha visto afectada por eventos climáticos y restricciones a las exportaciones de algunos productos que según los agroindustriales restaron incentivos a la producción.

La inflación cerró en 11,8% en 2008, la más alta en el gobierno de Evo Morales, 3% en 2009 y 7,2% en 2010.