El Banco de Inglaterra sorprendió a los mercados el jueves al aprobar una nueva inyección de 75.000 millones de libras (116.000 millones de dólares) a la economía inglesa, que sufre las ondas de choque de la crisis europea y un programa de austeridad.

"Esta es la crisis financiera más grave desde la década de 1930, o acaso de toda la historia", dijo a Sky News el titular del banco, Mervyn King, al explicar la decisión.

"Estamos creando dinero porque no hay suficiente dinero en la economía", agregó, y pidió que se reaccione con calma ante la crisis.

En otra entrevista con la BBC, dijo que la economía mundial en su conjunto se está desacelerando "mucho más rápidamente de lo que se pensaba hace apenas unos meses".

El Comité de Política Monetaria del banco, que fija las tasas, dijo que está reanimando un programa de compra de títulos que inyectó 200.000 millones de libras entre marzo de 2009 y enero de 2010 para ayudar a sacar a Gran Bretaña de una profunda recesión. Al comprar bonos del gobierno a los bancos, usará la inyección de fondos para dar préstamos a negocios y familias en aprietos.

La magnitud de la compra de títulos, que se completará en cuatro meses, fue prevista con exactitud por los que pronosticaron la medida. Muchos economistas pensaban que el banco optaría por esperar hasta noviembre antes de resolver una inyección de 50.000 millones de libras.

"La decisión del CPM de actuar de manera tan repentina y decisiva es una clara indicación de sus temores de desaceleración", dijo Peter Dixon, economista en Commerzbank.

Los nueve miembros del comité dijeron en un comunicado que la expansión global ha perdido ritmo, sobre todo en los principales mercados de exportación de Gran Bretaña, en alusión a la eurozona, empantanada en una crisis de deuda que empieza a repercutir en las actividades cotidianas de los bancos.

"La vulnerabilidad asociada con el endeudamiento de algunos estados soberanos y bancos de la eurozona han provocado graves tensiones en los mercados que financian los bancos y los mercados financieros en general", dijo el comité. "Esas tensiones en la economía mundial amenazan la recuperación del Reino Unido".