Milicianos vinculados con al-Qaida amenazaron el miércoles con realizar más ataques terroristas que "aumentarán día a día", un día después de que un ataque suicida con un camión cargado de combustible estalló como una bomba y mató a 70 personas en la capital somalí.

Entretanto, centenares de dolientes transportaban el miércoles ataúdes encima de coches hacia los funerales de quienes murieron en el ataque explosivo más mortífero de la organización al-Shabab en Somalia.

Un camión cargado con bidones de combustible estalló el martes en la puerta de un edificio donde se alojaban varios ministerios del gobierno, en una calle muy transitada de la capital devastada por la guerra.

El ataque ocurrió más de un mes después de que la mayoría de los combatientes de al-Shabab se retiró de Mogadiscio en medio de una ofensiva a favor del gobierno y demuestra que los extremistas siguen siendo una amenaza grave.

El vocero de al-Shabab, Alí Mohamed Rage, identificó al autor del ataque suicida del martes como el estudiante somalí Bashar Abdalái Nur y lo elogió por dar un "golpe devastador".

Agregó que el ataque era una advertencia para quienes creían que el grupo había abandonado Mogadiscio en agosto para siempre.

La estruendosa explosión del martes cubrió con polvo un radio de más de 800 metros (media milla) y dejó cadáveres ennegrecidos y decenas de heridos en medio de vehículos incendiados. El ataque provocó indignación y dolor generalizados.

"Que Dios se los lleve al infierno", sollozó una mujer somalí mientras un joven trataba de consolarla. Luego ella se desplomó cerca del ataúd de su hijo muerto, colocado junto a una tumba en la arena.

El presidente somalí, el jeque Sharif Ahmed, declaró tres días de luto nacional. El martes por la noche prometió que su gobierno impondrá suficientes medidas de seguridad para evitar más atentados. Su gobierno es apoyado por unos 9.000 soldados de paz de la Unión Africana que sólo controlan la capital.

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Los periodistas de The Associated Press Malkhadir M. Muhumed en Nairobi, Kenia, y Anita Snow en Naciones Unidas contribuyeron a este despacho.