Cualquier equipo podría sentirse angustiado al enfrentar el duelo definitivo de una serie de playoffs con un novato en el montículo.

Con Iván Nova, sin embargo, los Yanquis de Nueva York están tranquilos.

Sobre los hombros del dominicano de 24 años pesará la continuidad de la temporada, cuando Nueva York reciba el jueves a los Tigres de Detroit por el pase a la serie de campeonato de la Liga Americana.

"Es el juego más importante de mi vida", dijo Nova el miércoles. "Tengo que hacer lo que hecho durante todo el año. Mañana debo sacar la cara por el equipo. De por medio está seguir en los playoffs o irnos a casa".

Nova fue el pitcher ganador del primer juego el sábado, en el que le tocó la tarea de "relevista" del as CC Sabathia, después que el duelo fuera interrumpido por la lluvia la noche previa.

Tras tomar la posta en el tercer inning, Nova trabajó seis innings y un tercio. Diseminó cuatro carreras y dos hits, en una actuación dominante.

"Creo que lo más que resalta de él es su porte. No parece inmutarse con nada", dijo el capitán de los Yanquis, Derek Jeter. "La verdad no sé, pero me parece que está muy calmado cuando sale a lanzar".

"Todo el año lo he visto relajado. Es su forma de ser, alguien tranquilo", indicó el manager Joe Girardi.

Nueva York perdió los siguientes dos partidos, pero logró forzar un quinto juego gracias a una inesperada buena apertura de A.J. Burnett, el fildeo de Curtis Granderson en los jardines y un ataque de 13 hits para vencer el martes por 10-1 a los Tigres.

Esto frustró la profecía de José Valverde, el cerrador dominicano de Detroit que se atrevió a decir que la serie no iba a volver al Yankee Stadium.

Ahora son los Yanquis los que se relamen por ser anfitriones en el Bronx: "Tenemos la oportunidad de ganar la serie", dijo Girardi. "Luchamos todo el año para tener la ventaja de local en los playoffs. Ahora veremos si podemos hacerlo el jueves".

Esto también entusiasma a Jim Leyland, el piloto de los Tigres.

"Obviamente, este nuevo estadio no tiene la historia del viejo, pero el ambiente va a ser tremendo", indicó.

Pese a lo trascendental del partido, Nova se muestra impasible: "No soy de ponerme nervioso. Saldré a divertirme", dijo.

Nova puede contar con todo el apoyo del bullpen de Nueva York y hasta de Sabathia, quien dijo estar listo para salir en relevo si necesario. Y el cerrador Mariano Rivera estaría disponible para lanzar más de un inning.

Será el momento cumbre de la campaña para Nova, quien durante los entrenamientos de primavera tuvo que fajarse hasta que consiguió ganarse el cuarto puesto en la rotación de abridores.

También tuvo que tolerar ser enviado a Triple A durante julio, cuando el equipo necesitaba darle cabida a Phil Hughes.

"Para estar en las Grandes Ligas tienes que tener confianza en ti mismo. Tienes que pelear por lo tuyo y eso es lo que hice", dijo Nova.

Mencionado como candidato al Novato del Año, Nova terminó con foja de 16-4 y 3.70 de efectividad, sin perder en sus últimas 16 salidas de temporada regular. No conoce la derrota desde el 3 de junio.

Girardi resaltó el que Nova mejoró su repertorio al incluir un slider, además de su capacidad para salir de apuros en los innings.

Pero lo que más admira del dominicano fue la forma con la que lidió el haber sido enviado a las menores.

"Me gusta su determinación, su determinación de mejorar, ser parte de la rotación, de que no lo mandasen a las menores otra vez", señaló Girardi. "Es un luchador y le dio dividendos".

Detroit tendrá en el montículo a Doug Fister, quien redondeó marca de 8-1 con 1.79 de efectividad tras ser adquirido en un canje con Seattle. Fister también entró en relevo el sábado, pero toleró seis carreras en la victoria 9-3 de los Yanquis.

"Esto es el sueño de todo niño, el poder estar en esta situación. Es un honor que me toque lanzar este juego", dijo Fister.

Para Detroit se trata de la primera serie de postemporada que se va al máximo desde 1972, año en el que perdió de local ante Oakland en el quinto juego de la serie de campeonato de la Americana.

Al triunfador le tocará medirse por el gallardete del circuito con los campeones vigentes Rangers de Texas, que el martes eliminaron a los Rays de Tampa Bay.