Los sindicatos dieron el miércoles un impulso de alto perfil a la protesta contra Wall Street y la desigualdad económica, cuando sus miembros se unieron a miles de manifestantes en una marcha en Manhattan. En el resto de Estados Unidos, estudiantes de varias universidades abandonaron las clases en una muestra de solidaridad.

Los manifestantes, algunos vestidos de traje y otros con camisetas con leyendas de sindicatos abandonaron sus puestos de trabajo antes de lo previsto para marchar con los activistas que acampan desde hace días en el Parque Zuccotti.

Algunos de los manifesnters trajeron a sus hijos y los cargaban sobre sus hombros mienrtras caminaban por la avenida Broadway.

"Estamos aquí para acabar con la codicia corporativa", dijo Mike Pellegrino un mecánico del sistema de autobuses de Rye Brook, de Nueva York. "Ellos deben pagar una cantidad justa de impuestos. Nosotros trabajamos y queremos tener una vida decente para nuestras familias", agregó.

Al referirse a los manifestantes que acampan en el parque, Pellegrino indicó "nos sentimos como si fuéramos familiares, pues todos queremos lo mismo".

En tanto, Sterling W. Roberson, vicepresidente de la Federación Unida de Maestros, dijo que los miembros del sindicato comparten los mismos ideales que los activistas que han estado acampando en sacos de dormir.

"La clase media está asumiendo la carga, pero los más ricos de nuestro estado y nuestro país no", dijo.

Las protestas, conocidas como "Occupy Wall Street" (Ocupemos Wall Street), comenzaron el 17 de septiembre con una decena de manifestantes que intentaron ubicar sus tiendas frente a la Bolsa de Valores de Nueva York. Desde entonces, cientos han establecido un campamento en el parque Zuccotti y están cada vez más organizados, cuentan con espacios de asistencia médica y ayuda legal, e imprimen su propio periódico, el "Occupied Wall Street Journal". Otros grupos se han reunido y organizado manifestaciones en varias ciudades de Estados Unidos.

Las razones de los manifestantes son variadas, pero la mayor parte de sus críticas se dirigen a Wall Street, con lemas como "somos el 99%", en contraste con el 1% más rico de los estadounidenses.

El miércoles, miles abarrotaron la plaza Foley, un área rodeada de tribunales de justicia, y se dirigieron a la cercana sede no oficial de los manifestantes, donde se reabastecieron con alientos y rápidamente pintaron nuevas pancartas mientras el aroma a quemado se expandía por la plaza.

Las marchas anteriores terminaron con arrestos masivos. La policía informó el miércoles por la noche que detuvo a 28 maifestantes, en su gran mayoría por conducta desordenada. Al menos uno de ellos fue detenido por agredir a un policía pues las autoridades dijeron que el manifestante derribó a un oficial al arrollarlo con su motocicleta.

Los manifestantes subieron el miércoles un video al portal de YouTube donde se muestra a un policía que blande un bastón para dispersar a una multitud de manifestantes. Se desconoce por el ángulo en que fue tomado el video si alguien fue golpeado.

Las autoridades están autorizadas a utilizar bastones y atomizadores de pimienta para controlar a las multitudes.

Otra arresto se dio cuando un grupo de unas 300 personas decidió marchar de nuevo la noche del miércoles, después que la marcha principal había terminado.

Una de las protestas más importantes del miércoles fuera de Nueva York ocurrió en Boston, donde unos 200 estudiantes de la Universidad del Noreste se reunieron en el campus para denunciar lo que llamaron el control corporativo sobre el gobierno y los crecientes costos de su educación.

"Estamos dejando que la desigualdad se fortalezca en este país y no hay suficiente resistencia", dijo la estudiante Andrea Gordillo.

Cientos de estudiantes del sistema universitario público de Nueva York salieron de sus clases la tarde del miércoles.

"El estado de la educación en nuestro país es ridículo", dijo la estudiante Danielle Kingsbury, quien añadió que algunos de sus profesores habían aumentando las cargas de trabajo debido a recortes presupuestarios. "El Estado no se preocupa, y tenemos que luchar por eso".

No todos los campus parecían sentir el estruendo de la disidencia. En la Universidad de Michigan, el estudiante Alex Brown trató de promover un evento a través de Facebook, pero no tuvo éxito.

"Aunque la gente está muy disgustada con un gobierno que no logra llegar a acuerdos y las 400 personas más ricas tienen más dinero que los 150 millones más pobres, no es suficiente para llegar al punto álgido", dijo.

Las protestas de Nueva York atrajeron la atención internacional el sábado, cuando unos 700 manifestantes que cortaron el tráfico en el Puente de Brooklyn fueron detenidos y acusados de disturbios en la vía pública.

Personas en medio de la multitud llevaban letreros gigantes con los colores rojo, blanco y azul, y el lema de "reconstruir Estados Unidos". Otros carteles tenían consignas como "Impuestos sobre Wall Street" y "Crea empleos, no recortes".

Algunos miembros de sindicatos habían llegado de otros estados. Roxanne Pauline, una coordinadora de la Federación del Trabajo del área de Pensilvania, dijo que algunos de sus miembros planean quedarse en el parque Zuccotti durante el fin de semana.

"Van a enseñarle a los más jóvenes lo que son los sindicatos, que no se trata de matones o mafiosos, sino gente trabajadora", dijo.

___

Los redactores de The Associated Press Cristian Salazar y Karen Zraick en la ciudad de Nueva York, Mark Pratt en Boston, Chris Carola en Nueva Paltz, Nueva York, y Justin Pope en Ann Arbor, Michigan, contribuyeron a este despacho.