El gobierno de Paraguay compensó con 350.000 dólares al propietario de los 819 bovinos sacrificados hace una semana debido a un brote de aftosa.

Ante la emergencia producida por la enfermedad, Paraguay suspendió unilateralmente sus exportaciones de carne, lo que se estima provocará un perjuicio de 300 millones de dólares. En 2010 ingresaron al fisco unos 800 millones de dólares por la venta de carne a 67 mercados internacionales.

Daniel Rojas, director del estatal Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó que la compensación a Silfrido Baumgarten, dueño del hato afectado por la enfermedad viral, se hará efectiva dentro de treinta días para que reinicie sus actividades pecuarias cuando reciba la autorización correspondiente.

"Está totalmente controlada la situación y unos 50.000 vacunos de la zona, a 25 kilómetros a la redonda, fueron revacunados", dijo a la AP Flaminio Acosta, oficial de Senacsa en el departamento de San Pedro, 340 kilómetros al norte de Asunción, donde se produjo el brote de aftosa.

Agregó que "no detectamos ningún otro bovino sospechoso en el área pero continuamos investigando cómo fue posible que los bovinos hayan estado enfermos pese a la vacunación".

La fiebre aftosa produce llagas en el hocico y las pezuñas del ganado. Aunque es inocua para los humanos, es duramente castigada en el mercado porque reduce la productividad de los animales y tiene una rápida propagación, por lo que las autoridades sanitarias recomiendan el sacrificio de todos los animales que rodean a los infectados.

Acosta comentó que existen siete cepas de aftosa en el mundo y que en el Cono Sur se vacuna contra tres de ellas, que son las que circulan en la región.