Qatar todavía lucha para convencer al mundo que su candidatura para organizar el Mundial de 2022 no fue corrupta, dijo el miércoles el líder del comité organizador de ese país.

Qatar ha tenido que enfrentar varias acusaciones de sobornos desde que en diciembre se convirtió en el primer país del Medio Oriente que recibe el derecho a organizar el torneo.

Un denunciante alegó que dos miembros del comité ejecutivo de la FIFA recibieron 1,5 millones de dólares para votar por Qatar, aunque luego dio marcha atrás a las acusaciones.

"La percepción (de corrupción) siempre será una frustración hasta que superemos la imagen que la gente tiene de nosotros", dijo Hassan al Thawadi, el secretario general del comité organizador de Qatar, el miércoles en una conferencia sobre fútbol.

Esa percepción empeoró por la suspensión de por vida del ex líder de la Confederación Asiática de Fútbol, el qatarí Mohamed bin Hammam, por tratar de comprar votos para las elecciones presidenciales de la FIFA.

"Mohamed bin Hammam actúa por su cuenta", dijo Al Thawadi. "Qatar 2022 y él son completamente independiente y separados".