Los habitantes de esta federación pequeña de dos islas afirman que el enemigo público número uno tiene 61 centímetros (dos pies) de alto, pesa cinco kilogramos (12 libras) y prefiere de alimento fruta madura, aunque se conforma con calabacines o pepinos de los huertos. Hasta las flores o pimientos picantes le sirven en una emergencia.

Los monos vervet comen todo lo que esté a su alcance, que es precisamente el problema para los lugareños que han lidiado para coexistir con estos primates, los cuales son una molestia desde que llegaron hace tres siglos en barcos con esclavos procedentes de Africa occidental.

Los primates siempre han causado perjuicios, salen de sus moradas en los bosques e irrumpen en cultivos y jardines a pesar de las acciones contra ellos emprendidas en los últimos años como jaulas con cebos, fruta envenenada y paredes de vallas con tela de alambre.

Sin embargo, una solución el problema es ahora más urgente que nunca, dicen los frustrados lugareños, en especial en momentos en que un número mayor de personas intenta cultivar sus propia comida para ahorrar dinero y abastecer los lugares turísticos con los alimentos locales.

"Hay enormes pérdidas en cosechas. Tenemos agricultores que pierden todo", dijo Randy Elliott, supervisor agrícola en Nieves, una isla de 92 kilómetros cuadrados (26 millas cuadradas) cuyo punto más alto es un volcán dormido al que a menudo ocultan las nubes y cuyas laderas se extienden hasta campos donde alguna vez prosperaron plantaciones de caña de azúcar.

Según Elliot, estos primates, de cara negra, al parecer también son más audaces y fuertes que antes, salen en grandes números de sus moradas en las tierras altas y toman por asalto los cultivos en los poblados ubicados en las tierras bajas. "También se están poniendo más musculosos", apuntó. "He visto machos a los que se les marca el abdomen".

Los monos destruyeron hace unos cuantos años una parcela gubernamental de 1,01 hectáreas en la que Walcott James había invertido 10.000 dólares en el este de Nieves.

"Cultivo la parcela desde 2007 y sólo he cosechado pérdidas", dijo James en el lugar que ha sido blanco del saqueo de los primates y que se ubica cerca de ingenios azucareros abandonados que datan de la era colonial.

Los monos vervet tienen brazos y piernas proporcionalmente de gran longitud que les permiten moverse rápido en la tierra y saltar desde las ramas.

La especie roba poco de manera ordinaria todo el año en los campos cultivados, pero intensifica sus ataques contra huertos y haciendas en septiembre y octubre, cuando se termina la temporada del mango en las montañas.

El alimento favorito de los vervet es la fruta, pero su dieta es muy diversificada. Además de cosechas agrícolas, los monos comen tubérculos, como camotes, así como uvas marinas, hojas, parras, bichos e incluso huevos.

Debido a su carencia de recursos, el gobierno de la federación sólo ha efectuado intentos esporádicos para controlar a estos animales, que tienen gran capacidad de observación y aprendizaje rápido.

Empeñadas en no contrariar a los defensores de los derechos de los animales en Europa y Estados Unidos, las autoridades han mantenido relativamente en reserva anteriores campañas para el control de los monos. En un programa gubernamental que duró poco en la década de 1990, las autoridades pagaban una cantidad por cada cola cortada a un primate muerto.

En San Cristóbal, las autoridades aseguran que carecen de programas para reducir la población de monos. Dejan el asunto en manos de algunos cuantos cazadores y agricultores que se ocupan de los monos por su propia iniciativa.

Gene Knight, analista para la investigación de políticas del ministerio de agricultura de San Cristóbal, dijo que el gobierno mantiene los estudios para medir los daños que causan los monos a la agricultura.

Knight comprende la ira de los agricultores, algunos de los cuales han cambiado a la ganadería o de plano han abandonado sus parcelas.

Sin embargo, la elaboración de una estrategia para resolver un problema que data de hace 300 años precisa de información y datos confiables, agregó.

Las futuras estrategias podrían incluir la intensificación de la captura de los monos, pero persiste el debate de qué hacer con los animales atrapados: ¿eliminarlos "simplemente mediante eutanasia", venderlos, utilizarlos en la fabricación de alimentos para perro o destinarlos al consumo humano o a lo que sea?, dijo Knight.

Un aspecto que complica el asunto es que los primates, que se distinguen por los mechones de pelo blanco en las cejas y las mejillas, son queridos por los turistas e imagen ordinaria en camisetas y collares de recuerdo. Algunos libros para turistas sugieren rutas en las que los visitantes pueden avistar un grupo de los monos.

___

Encuentre en twitter a David McFadden en http://twitter.com/dmcfadd