El gobierno de Malasia otorgó la libertad el miércoles a 125 personas, en su mayoría sospechosos de delitos graves, que se encontraban bajo vigilancia policiaca y que tenían prohibido viajar.

La decisión es el paso más reciente de la medida del primer ministro Najib Razak para abolir leyes de seguridad de una década de vigencia que grupos de derechos humanos y de la oposición han considerado draconianas.

Se espera que el Parlamento apruebe un proyecto de ley que como primer paso revocaría la Ley de Residencia Restringida. La ley en cuestión permite que las autoridades destierren a sospechosos a distritos remotos.

Najib dijo el miércoles que el gobierno otorgó libertad inmediata a las 125 personas que actualmente se encontraban detenidas con base en esa ley.

El ministro del Interior de Malasia, Hishammuddin Hussein, se negó a proporcionar los nombres de los liberados. La ley ha sido aplicada antes en contra de presuntos miembros de pandillas, de grupos de combatientes y de redes de apuestas deportivas ilegales.