El Tribunal Constitucional italiano ha admitido el conflicto de atribuciones planteado por el Gobierno contra el Tribunal de Milán, que juzga al primer ministro, Silvio Berlusconi, por el caso Mediaset, en el que está acusado de fraude fiscal.

Así lo aseguraron hoy los medios de comunicación italianos, que precisaron que se trata de "una valoración preliminar" de la alta Corte y que la decisión final será anunciada los próximos meses.

Los hechos se remontan a marzo de 2010, cuando el Tribunal de Milán declaró injustificada la ausencia de Berlusconi en una de las vistas del caso Mediaset, a pesar de que sus abogados solicitaron acogerse al "legítimo impedimento" para conseguir un aplazamiento de la misma.

Los letrados explicaron a los jueces que el mandatario no podía presentarse en el juzgado milanés porque al mismo tiempo tenía que presidir un Consejo de Ministros en Roma, pero por primera vez el Tribunal de Milán desestimó la solicitud.

Los jueces consideraron que no existía ningún motivo justificado para que los abogados de Berlusconi argumentaran la necesidad y la imposibilidad de posponer el Consejo de Ministros, ya que la convocatoria del mismo fue posterior a la fecha en la que se fijó la audiencia del caso Mediaset.

Finalmente, tal y como avanzó la defensa del mandatario, el Gobierno presentó un conflicto de competencias ante el Tribunal Constitucional.

El caso Mediaset es uno de los cuatro procesos que Berlusconi tiene pendientes en el mismo tribunal, además del juicio Mills (corrupción en acto judicial), el caso Mediatrade (fraude fiscal y apropiación indebida) y el caso Ruby (abuso de poder e incitación a la prostitución de menores).

Los problemas judiciales de Berlusconi podrían ampliarse, después de que el pasado 22 de junio la Fiscalía de Milán pidiera el envío a juicio del mandatario por la publicación de escuchas telefónicas de procedencia ilícita en el diario "Il Giornale", propiedad de su hermano Paolo.