El científico israelí Daniel Shechtman ganó el miércoles el Premio Nobel de Química de 2011 por un descubrimiento que inicialmente le hizo padecer escepticismo y burlas, incluso su expulsión de un equipo de investigación, antes de ganar una amplia aceptación como un avance fundamental.

Mientras hacía investigaciones en Estados Unidos en 1982, Shechtman descubrió una nueva estructura química en forma de mosaico — los cuasicristales — una estructura química que hasta entonces se consideraba imposible.

Shechtman estudiaba una mezcla de aluminio y manganeso en un microscopio de electrones cuando halló una configuración de átomos, similar a los mosaicos islámicos, que nunca se repetía y parecía desafiar las leyes de la naturaleza.

Aunque concluyó que la ciencia estaba equivocada, tendrían que pasar años para que él y otros investigadores demostraran que tenía razón.

Desde entonces, los cuasicristales se han producido en laboratorios. Una compañía sueca los halló en una de las formas más duraderas del acero, que ahora se usa en productos que van desde hojas de afeitar hasta agujas finísimas fabricadas especialmente para la cirugía ocular, dijo la Real Academia Sueca en la fundamentación del premio.

Los cuasicristales también están siendo estudiados para su posible aprovechamiento en materiales nuevos que conviertan el calor en electricidad. Estos fueron descubiertos por primera vez de forma natural en Rusia en 2009.

A pesar de la reticencia inicial de la comunidad científica, el descubrimiento de Shechtman "cambió fundamentalmente la forma en que los químicos consideran la materia sólida", dijo la academia en su citación.

El científico recibirá el premio de 10 millones de coronas suecas (un millón y medio de dólares) junto con los otros ganadores del Nobel durante una ceremonia en Estocolmo, el 10 de diciembre.

"Me siento espléndidamente", dijo Shechtman, de 70 años, profesor distinguido en el Instituto de Tecnología de Israel en Haifa, a The Associated Press después de recibir la noticia.

En términos químicos, un cristal es una estructura atómica regular dentro de un material. El cuasicristal presenta una estructura que los científicos consideraban imposible. La configuración atómica dentro de un material influye sobre las propiedades físicas del material.

"Su batalla obligó a los científicos a reconsiderar su concepción de la naturaleza misma de la materia", dijo la academia.

Nancy B. Jackson, presidenta de la Sociedad Estadounidense de Química, calificó el hallazgo de Shechtman como "uno de esos descubrimientos científicos que van contra las reglas". Cuando Shechtman anunció haber descubierto una configuración inusual de átomos, dijo la presidenta, "pensaron que atentaba contra las reglas de la naturaleza".

Recién más adelante algunos científicos se dieron cuenta que ellos mismos habían visto cuasicristales sin saber qué eran, agregó Jackson.

Staffan Normark, secretario permanente de la Real Academia Sueca, dijo que era uno de los pocos logros merecedores del Nobel que podían rastrearse a un día específico.

Los cristalógrafos siempre creían que todos los cristales tenían simetría rotacional, de modo que cuando rotan, lucen iguales. El 8 de abril de 1982, mientras estaba en un año sabático en la Oficina Estadounidense de Medidas y Tecnología en Washington, D.C., Shechtman observó por primera vez cristales con 10 puntos, o simetría pentagonal, lo que para la mayoría de los científicos era imposible.

"Les dije a todos los que quisieran escucharme que tenía material con simetría pentagonal y lo único que hicieron fue reírse de mí", recordó.

Durante meses trató de persuadir a sus colegas sobre su hallazgo, pero se negaron a aceptarlo. Finalmente le pidieron que se retirase de su grupo de investigación y se mudó a otro dentro del mismo instituto.

Shechtman regresó a Israel, donde halló un colega dispuesto a trabajar con él en un artículo que describió el fenómeno. El informe fue rechazado inicialmente, pero al final fue publicado en noviembre de 1984 ante el furor y rechazo de los círculos científicos.

En 1987, amigos de Shechtman en Francia y Japón lograron producir cristales suficientemente grandes para repetir y verificar lo que aquél había descubierto con el microscopio electrónico.

Sara Snogerup Linse, de la Academia, dijo sobre los cuasicristales que "los seres humanos han creado pautas similares a escala macroscópica con la ayuda de mosaicos de cerámica, acolchados cuadriculados, etcétera, pero lo nuevo es que también se halló en el mundo de las moléculas y los átomos".

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Los periodistas de The Associated Press Louise Nordstrom en Estocolmo, Malcolm Ritter en Nueva York y Josef Federman en Jerusalén contribuyeron a este despacho.

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Karl Ritter está en www.twitter.com/karl(underscore)ritter