El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, animó hoy a los legisladores estadounidenses a ratificar "lo antes posible" los TLC con Colombia y Panamá, enviados este lunes al Congreso, junto con el de Corea del Sur, por el presidente Barack Obama.

El envío de los tratados de libre comercio (TLC) firmados con Panamá y Colombia al Congreso "es una muy buena noticia para todos y un gran paso para que estos dos importantes instrumentos puedan entrar en vigor cuanto antes y beneficiar así a millones de ciudadanos del continente", afirmó Insulza en un comunicado.

Además, el máximo representante de la Organización de Estados Americanos (OEA) recordó el "apoyo permanente" que ha dado el organismo a esos TLC.

Los beneficios de estos acuerdos "no se limitan a lo económico, sino que tienen una influencia positiva en las relaciones políticas e incluso sociales y culturales entre los países", recalcó Insulza.

Obama remitió este lunes los TLC con Colombia, Panamá y Corea del Sur al Congreso, que podría votarlos la próxima semana después de meses de negociaciones entre demócratas y republicanos.

Tener un acuerdo para la aprobación de la TAA (Ley de Ajuste Comercial), un programa federal que ayuda a los trabajadores desplazados por el comercio exterior, era la condición exigida por la Casa Blanca para enviar los TLC al Congreso.

Con la TAA ya aprobada por el Senado solo falta el visto bueno de la Cámara de Representantes, que considerará el programa a la que vez que vote sobre los pactos comerciales, como ha dicho su presidente, el republicano John Boehner.

Los TLC con Corea del Sur y Panamá se firmaron en 2007. El pacto con Colombia es el que más tiempo lleva esperando la ratificación, dado que fue suscrito en 2006.

Líderes demócratas del Congreso, sindicalistas y trabajadores se manifestaron hoy frente al Capitolio contra esos pactos comerciales, por considerar que son parte del modelo económico que creó la crisis de empleos en EE.UU..

En una rueda de prensa, portando carteles y gritando consignas, los detractores de los TLC aseguraron que es el peor momento para ratificarlos, porque no ayudarán a crear empleos en Estados Unidos.

"Urgimos al Congreso a que deje de escuchar a Wall Street y empiece a escuchar al ciudadano de a pie", dijo Tom Buffingburger, presidente del sindicato de maquinistas, al señalar que en la última década EE.UU. ha cerrado miles de fábricas y ha perdido más de seis millones de empleos en el sector manufacturero.