Una comisión de la Cámara de Representantes puso en marcha el miércoles con una votación el último acto del largo drama para que Estados Unidos apruebe los tratados de libre comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur.

La votación en la Comisión de Recursos y Procedimientos allanó el camino para que los acuerdos sean aprobados durante el pleno de la cámara baja la semana próxima y en el Senado en un futuro próximo.

El procedimiento ocurrió apenas dos días después que el presidente Barack Obama envió los proyectos al Congreso y expresó el deseo de una rápida decisión sobre acuerdos comerciales que tanto la Casa Blanca como la mayoría del Congreso creen que impulsarán las exportaciones estadounidenses y crearán decenas de miles de empleos.

Tanta prisa sucede a años de demoras. Los tres tratados fueron firmados por el presidente George W. Bush, pero Obama se negó a someterlos a ratificación hasta que se renegociarán aspectos cruciales, como la protección de derechos sindicales en Colombia y el acceso de los fabricantes automovilísticos estadounidenses al mercado surcoreano.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien se encuentra en una conferencia continental en Santo Domingo, también aseguró que la administración Obama espera que el Congreso apruebe lo antes posible los tratados de libre comercio con Panamá y Colombia.

En Bogotá, el presidente Juan Manuel Santos manifestó su complacencia por el visto bueno de la comisión en Washington.

La comisión "aprobó en primer debate nuestro TLC con ese país, con una votación de 24 votos a favor y sólo 12 en contra", dijo Santos. "Este es un gran paso y una excelente noticia para el empleo y la lucha contra la pobreza en nuestro país", añadió el mandatario citado en una nota de la casa de gobierno.

La Casa Blanca también retuvo las tratados hasta tener certeza de que el Congreso extendería unas disposiciones vencidas de un programa que ofrece capacitación y beneficios financieros para aquellos trabajadores desplazados por la competencia extranjera.

El Senado aprobó la semana pasada el proyecto de ley de ayuda a los trabajadores y la Cámara de Representantes planea recibirlo la semana próxima junto con los acuerdos comerciales.

"Durante los últimos cinco años hemos estado trabajando para este día", dijo el presidente de la Comisión de Recursos y Procedimientos, el republicano Dave Camp. Con la alta tasa de desempleo en Estados Unidos, "tenemos que aprovechar todas las oportunidades para crear empleos norteamericanos. Estos acuerdos hacen eso justamente".

Se espera que tanto el proyecto de ley de ayuda a los trabajadores como los tres proyectos de libre comercio sean aprobado por un margen cómodo. Muchos republicanos se han mostrado reacios a prorrogar el programa de asistencia a los trabajadores, pero han dicho que van a votar a favor para asegurar la aprobación de los acuerdos comerciales.

Los tres países virtualmente disfrutan ya de franquicia arancelaria para la mayoría de sus exportaciones a Estados Unidos, pero los acuerdos de libre comercio eliminarán o reducirán significativamente los aranceles que esas naciones aplican sobre la mayoría de los productos agrícolas y productos manufacturados norteamericanos.

La Casa Blanca dice que eso se traducirá en un aumento de unos 13.000 millones de dólares anuales de las exportaciones de Estados Unidos — 10.000 millones de dólares solo con Corea del Sur — y en la creación de decenas de miles de empleos estadounidenses.

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Los periodistas Vivian Sequera, AP Bogotá, y Ezequiel Abiú López, de Rep. Dominicana, contribuyeron con esta información.