El general retirado Manuel Contreras, máximo jefe de la policía represiva del régimen militar, demandó a la guardia de prisiones porque rechazó concederle el beneficio de una salida dominical.

Contreras, de 81 años, está recluido en un penal especial para violadores a los derechos humanos, ubicado al interior de una unidad del ejército, vigilado por Gendarmería, la guardia de prisiones.

El conocido ex represor presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago luego que gendarmería rechazó su pedido para salir de la cárcel todos los domingos, informó radio Cooperativa.

La Corte acogió el recurso y preguntó a los jefes de la prisión el porqué de la negativa.

Contreras cumple condenas por más de 100 años de cárcel por numerosos asesinatos, secuestros y desapariciones, y le esperan otros 200 años si la Corte Suprema ratifica las sentencias por otras violaciones a los derechos humanos.

Su primera condena de cárcel efectiva fue de siete años por su participación intelectual del asesinato en Washington del ex canciller chileno Orlando Letelier, en 1976, quien murió destrozado por una bomba que voló el automóvil en que se desplazaba junto a su secretaria estadounidense Ronnie Moffit.

Tras cumplir la condena, estuvo algunos meses en libertad, hasta que fue recluido el 2005 en el penal Cordillera por el secuestro permanente del izquierdista Miguel Angel Sandoval, en 1975. También está sentenciado a dos cadenas perpetuas.

Contreras y otros destacados represores están recluidos en cabañas individuales especialmente construidas para ellos, disfrutan de varios beneficios de los que carecen los reos comunes, que viven en cárceles con una tasa de sobrepoblación superior al 60%.