La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó hoy una medida para financiar las operaciones de la Administración hasta el próximo 18 de noviembre, que ya había obtenido el voto favorable del Senado la semana pasada y que evita por ahora un cierre parcial del Gobierno federal.

La iniciativa fue aprobada en la Cámara baja, controlada por los republicanos, con 352 votos a favor y 66 en contra.

Un total de 53 republicanos se opuso a la medida para expresar su desagrado porque, a su juicio, el proyecto no contiene suficientes recortes al gasto gubernamental.

Sin el acuerdo logrado la semana pasada entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto, el Gobierno federal se hubiera visto obligado a suspender a partir del 1 de octubre, cuando comenzó el nuevo año fiscal en EE.UU., las operaciones en vastas áreas de la Administración, algo que no sucede desde la década de los noventa.

La base de la disputa entre los dos partidos estaba en el presupuesto para la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, en inglés), que allanó el camino hacia el acuerdo al anunciar que por ahora tiene financiación disponible.

Pero EE.UU. ha sufrido este año muchos desastres naturales, la mayoría causados por tornados, huracanes y tormentas tropicales, y FEMA va a necesitar más dinero para afrontar la reparación tras las millonarias pérdidas.

Ahí radica el principal problema, por ahora aparcado, pero no superado, porque los republicanos insisten en que, a cambio de dar más fondos a FEMA, se deben realizar recortes en otras áreas del presupuesto, en particular en programas sociales, algo a lo que los demócratas se oponen.