El presidente boliviano, Evo Morales, culpó hoy a la Policía de haber reprimido a los indígenas de la Amazonía para perjudicarlo, luego de que acusara de lo mismo en las últimas semanas a personas y organismos nacionales e internacionales.

"Creo que hay algunos oficiales de la Policía que no nos quieren, maltratan a unos (indígenas) para echarnos la culpa", dijo Morales sobre el operativo policial que disolvió brutalmente en la Amazonía el pasado 25 de septiembre una marcha de indígenas que se opone a la construcción de una carretera a través de una reserva natural.

El mandatario hizo un discurso en la localidad de Taraco, en el departamento de La Paz, donde insistió en que él jamás instruyó ese operativo que ha provocado una ola de reacciones en su contra y la renuncia de dos ministros, un viceministro y otros altos cargos.

En otras declaraciones realizadas anoche, Morales también dijo que hay "una mano negra" detrás de los hechos e incluso acusó a la Policía de filtrar las imágenes de la represión a la prensa para que la difusión dañe a su Gobierno.

En las últimas semanas, Morales y otros funcionarios han acusado también a diversas personas e instituciones de confabularse a propósito del creciente conflicto con las organizaciones indígenas.

Entre los acusados han estado las asociaciones de las etnias, las organizaciones no gubernamentales (ONG), algunas exautoridades de su Gobierno y exmilitantes del oficialismo, la derecha, los medios de comunicación, la embajada de Estados Unidos y en concreto, la agencia de cooperación de ese país, USAID.

El mandatario también ha defendido la construcción de la carretera a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) con el argumento de que es una oportunidad contra la pobreza de las etnias que viven en esa región del centro del país.

Los líderes indígenas se oponen frontalmente a la carretera porque aseguran que esa reserva natural, de 1,2 millones de hectáreas, será invadida por madereros y campesinos productores de coca, planta usada en Bolivia sobre todo para fabricar cocaína.

Los indígenas que realizan la marcha, que hoy se encontraba a más de 250 kilómetros de La Paz, quieren llegar a esta ciudad para presionar a Morales hasta conseguir que apruebe una ley que vete definitivamente la construcción de la ruta por el Tipnis.

La columna llegará en las próximas horas al pueblo de Sapecho, tras recorrer 10 kilómetros desde Palos Blancos, donde los indígenas permanecieron desde el lunes, dijo a Efe el presidente del Tipnis, Fernando Vargas.

La movilización arribará días antes del 16 de octubre cuando se celebrará la elección de los magistrados de los cuatro órganos del Poder Judicial, entre ellos el Tribunal Supremo y el Constitucional.

El mandatario dijo que hasta ahora la elección está garantizada, pero también apuntó que aplazarla no depende de él, sino del Tribunal Supremo Electoral.

Para hacer una demostración de respaldo al mandatario ante los amazónicos, los sectores sociales oficialistas convocaron a una movilización para el 12 de octubre, lo que ha sido calificado por la oposición como una "contramarcha" con fines "antidemocráticos" y contra los derechos de los indígenas.

Al respecto, Vargas dijo que los indígenas no llegarán a La Paz "a buscar enemigos" sino a reclamar sus derechos.