El gobierno de México anunció el martes la puesta en marcha de una nueva operación para enfrentar al crimen organizado en Veracruz, un estado del este del país que padece la violencia atribuida al narcotráfico.

Además, en el estado de Chihuahua, fronterizo con Estados Unidos, los soldados detuvieron a un cabecilla del cártel de Sinaloa y fundador de una célula que trabajaba para Joaquín "El Chapo" Guzmán, el hombre más buscado de México.

El ejército anunció el arresto el martes pero no identificó al presunto detenido.

Sin embargo, tanto la Policía Federal como la Fiscalía General del Estado dijeron que Noel Salgueiro Nevárez, "El Flaco", es el líder del grupo Gente Nueva.

Una lucha entre el cártel de Sinaloa y el de Juárez han convertido a Ciudad Juárez, justo en la frontera con El Paso, Texas, en una de las ciudades más peligrosas del país.

Hace un par de semanas fueron arrojados 35 cadáveres en una zona comercial del principal puerto de ese estado.

Miembros del gabinete de seguridad del gobierno del presidente Felipe Calderón informaron en un mensaje a la prensa que la denominada "Operación Coordinada Veracruz Seguro" considera tres ejes que incluyen un mayor despliegue y reubicación de fuerzas militares y policiales, la instalación de puntos de revisión y la evaluación y depuración de corporaciones locales.

"No hay seguridad duradera sin policías y ministerios públicos confiables", dijo la vocera del gobierno federal, Alejandra Sota.

El secretario de Gobernación, Francisco Blake, dijo que la operación de las fuerzas federales (marinos, soldados y policías) estará bajo un mando único y que con ella se buscará "recuperar los espacios invadidos por la delincuencia".

El anuncio fue hecho horas después de que la Secretaría de Marina anunciara que en los últimos días detuvo a 18 policías de cinco municipalidades de Veracruz, por presuntamente proteger las actividades del cartel de las drogas de Los Zetas.

Los policías, incluidos algunos comandantes, aparecían en una lista con las "cuotas" que supuestamente recibían de Los Zetas y que iban de 2.000 a 10.000 pesos (entre 145 y 718 dólares) al mes, según un comunicado de la Marina.

En otra acción, también en Veracruz, la Marina señaló que capturó a 14 personas, incluidos nueve presuntos reos fugados el 19 de septiembre de un penal del estado.

El 20 de septiembre, hombres armados arrojaron 35 cadáveres debajo de un puente y casi enfrente de un centro comercial de Boca del Río, en la zona metropolitana del puerto de Veracruz, a unos 400 kilómetros al este de la ciudad de México.

Junto a los cuerpos fueron dejadas un par de mantas en las que se sugería que las víctimas eran miembros de Los Zetas.

Blake dijo que en Veracruz hay 21.035 policías, de los cuales sólo 2.234 han sido sometidos a procesos de evaluación y confianza, por lo que dijo que es necesario acelerar el proceso.

Añadió que también se iniciará un proceso para reclutar más policías estatales y se buscará incrementar el subsidio en materia de seguridad para Veracruz, que para 2011 tiene previsto recibir 420,9 millones de pesos (unos 30 millones de dólares) en apoyos federales.

El funcionario dijo que entre las acciones a realizar estará el patrullaje en colonias y zonas con altos índices delictivos, y el establecimiento de puntos de revisión en carreteras y en accesos a ciudades.

También habrá sobrevuelos y patrullajes marítimos en Veracruz, un estado localizado en el margen del Golfo de México.

En Veracruz ya había presencia de fuerzas federales, aunque no se informó en qué número se incrementaría el personal militar y policial.

En el anuncio estuvo presente el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, quien afirmó que su administración trabajará de manera coordinada con las autoridades federales.

Sobre los policías municipales capturados en los últimos días, la Marina refirió que inicialmente se detuvo a Víctor Osorio Santacruz, alías "El Pantera", quien se desempeñaba como comandante de la Policía en la municipalidad de Ciudad Mendoza. El policía presuntamente vigilaba los movimientos de fuerzas federales en la zona y era el enlace entre corporaciones policiales y sicarios de Los Zetas.

Al comandante se le encontró un sobre con 10.000 pesos y una lista con los nombres de otros policías supuestamente vinculados con Los Zetas.