Un hombre atacado por un oso en su casa del centro de Pensilvania necesitó 70 puntos de sutura y varias grapas para cerrar la herida que el plantígrado le causó en la parte posterior de la cabeza, según la víctima.

El ataque ocurrió después que el oso siguiera a su perro hasta la casa el lunes por la mañana.

Rich Moyer dijo a los reporteros que el ataque fue una "pesadilla" que concluyó al huir el animal.

Moyer, que mide dos metros de altura y pesa 136 kilos, contó que el oso le atacó cuando sacó a pasear a su perro por el jardín trasero de su casa hacia las 3 de la madrugada. Su esposa acudió a socorrerle pero fue derribada por el animal. En ese momento Moyer intentó agredir al oso pero sintió un doloroso mordisco en la parte trasera de la cabeza.

Moyer bromeó que ahora "sé lo que sienten los salmones", una de las principales dietas del de estos animales en ciertas zonas costeras y del interior de Estados Unidos.

Los funcionarios de la Comisión de la Fauna de Pensilvania conjeturaron que podría haberse tratado de una osa que intentaba proteger a sus oseznos.