Rusia y China vetaron el martes una resolución del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas que amenazaba con sancionar a Siria si no detiene inmediatamente la represión militar contra civiles.

Miembros europeos del Consejo de Seguridad trataron de evitar un veto suavizando en tres ocasiones la redacción sobre las sanciones, pero fracasaron.

La votación fue de 9-2 con cuatro abstenciones: India, Sudáfrica, Brasil y Líbano.

Vitaly Churkin, embajador de Rusia ante el organismo internacional, dijo al consejo después de la votación que su país no apoyaba al régimen del presidente sirio Bashar Assad ni la violencia, pero se oponía a la resolución porque estaba basada en "una filosofía de confrontación", contenía "un ultimátum de sanciones" y era contraria a un arreglo pacífico de la crisis.

El embajador de China, Li Bandong, señaló que a su nación le preocupa la violencia en curso y quiere ver reformas rápidas, pero se opone a la resolución porque "sanciones, o amenazas de sanciones, no ayudan a la situación en Siria, sino que complican la situación".

Gerard Araud, embajador francés ante la ONU, denunció el veto diciendo que "va contra el sentido de la historia que está en marcha en la región".

"Me gustaría elogiar a todos aquellos que luchan contra las medidas enérgicas sedientas de sangre en Siria", agregó.

El Consejo de Seguridad ha estado dividido sobre la respuesta a la violencia, con las naciones occidentales y algunos partidarios en Africa y Latinoamérica presionando por medidas duras contra Siria, mientras que Rusia, China y otros miembros se oponen incluso a mencionar la amenaza de sanciones.

Si la resolución hubiera sido aprobada, hubiera sido la primera del Consejo de Seguridad contra Siria desde que las fuerzas militares de Assad iniciaron la represión de manifestantes a mediados de marzo.

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La periodista de la AP Anita Snow contribuyó a este despacho desde la ONU.