Otros 95.000 españoles pasaron a engrosar las filas de los desempleados en septiembre, un aumento sorprendente incluso en un mes tradicionalmente contrario a la contratación de personal al expirar los contratos estivales de empleo.

Las cifras dadas el martes por el Ministerio del Trabajo seguramente fomentarán los temores sobre la fragilidad de la economía española, precisamente cuando el gobierno intenta calmar a los inversionistas y a sus socios de la Unión Europea por su masivo endeudamiento.

El ministerio atribuyó el aumento del paro a las medidas de austeridad de las autonomías y municipalidades, más endeudadas incluso que el gobierno central. Además, advirtió que el pronóstico gubernamental de que el empleo crecerá, aunque de forma muy modesta, en el 2011 será erróneo.

El gobierno cree que el PIB crecerá un 1,3% en el 2011, aunque ningún otro organismo, nacional o internacional, lo considera una cifra realista.

El ministerio reconoció que el aumento del paro es preocupante, casi el doble del registrado en septiembre del 2010.

La ministra adjunta Mari Luz Rodríguez dijo que en las últimas semanas el ministerio ha visto aumentos diarios de 10.000 parados, estadísticas que consideró "duras y negativas".

El Ministerio del Trabajo dijo que con los 95.817 nuevos desempleados, la cifra total de parados asciende a 4.226.744, un crecimiento del 2,32% desde agosto. Fue además el mayor salto mensual en septiembre desde que se enmendó la recopilación de datos en 1996.

El índice total del desempleo español es publicado separadamente y en el trimestre anterior era superior al 21%, el mayor de la eurozona.

El gobierno socialista convocó elecciones generales para el 20 de noviembre pero los sondeos de opinión indican que perderá ante el centrista Partido Popular, que podría obtener la mayoría absoluta en el parlamento.