Un grupo de disidentes cubanos realizó hoy un nuevo llamado a la unidad de las "fuerzas democráticas" de la isla en una declaración que busca consolidar acciones cívicas para cambios políticos, económicos y de derechos humanos en Cuba.

El documento denominado "Declaración de Unidad" fue presentado en La Habana por 12 miembros de la oposición, entre ellos Guillermo Fariñas y los expresos del "Grupo de los 75" Oscar Elías Biscet, José Daniel Ferrer y Guido Sigler.

La nueva propuesta tiene el objetivo de convertirse en un "primer paso hacia la definitiva consolidación de la unidad que hará posible un proyecto integral por una nueva nación" en Cuba, donde la disidencia interna está fragmentada en decenas de grupos.

Biscet afirmó a corresponsales que la perspectiva fundamental del proyecto es "captar" al pueblo cubano y lograr su participación en lo que aspiran se convierta en una alternativa "nacional" y "viable" para "llegar a la democracia en la isla".

Según indicó, el grupo que firmó hoy el documento representa "varias ideas desde el punto de vista ideológico y político" y son una muestra de la unidad que se busca.

Al referirse a los múltiples proyectos políticos que existen dentro de la oposición interna, Biscet aseveró que "todos son válidos" pero "lo importante es tratar de que haya una unión entre la mayoría".

"Lo necesario es que todos podamos sentarnos algún día con esos proyectos y fusionar esas ideas, y tener una institución al menos única o tener dos o tres, no 500 grupos como se tiene actualmente", apuntó.

Guillermo Fariñas, a quien el Parlamento Europeo distinguió el año pasado con el Premio Sájarov, explicó que esta "Declaración de Unidad" se ha concebido como un documento abierto a modificaciones que incluso aceptará las críticas de otras organizaciones.

Entre sus presupuestos, la declaración propone trabajar por cambios democráticos y una economía "moderna, desarrollada y altamente eficiente" en la isla.

También busca reforzar los derechos humanos en Cuba, promover la lucha cívica no violenta entre los ciudadanos y "consultar" a los cubanos para elaborar "un proyecto de nación" que represente sus aspiraciones.